Reservar cita

Gestión de riesgos de IA en centros sanitarios

Cómo hospitales, consultas y laboratorios operan la IA con seguridad: obligaciones del AI Act junto con el MDR, responsabilidad compartida con el proveedor, un modelo de amenazas para la IA médica, evaluación de riesgos y evidencias sólidas.

Actualizado: octubre de 2026 · Valeri Milke, Lead Auditor ISO 27001 e ISO 42001

Publicado enmt|medizintechnik 2.2026

2/08/2028Alto riesgo en productos sanitarios con IA: para proveedores y responsables del despliegue
2/12/2027Obligaciones de alto riesgo para usos listados directamente, como el triaje de urgencias
≥ 6 mesesConservación mínima por el centro de los registros generados automáticamente
Clase IIaClase mínima habitual según el MDR para software de apoyo al diagnóstico y la terapia

La gestión de riesgos de IA en centros sanitarios significa que el centro evalúa los riesgos de un sistema de IA para pacientes, personal y protección de datos antes de implantarlo, los vigila durante la operación y los reevalúa con cada cambio. Para hospitales, consultas, laboratorios y centros ambulatorios no es opcional, pues el Reglamento de IA (AI Act) asigna obligaciones propias a quien despliega el sistema, desde el uso conforme a las instrucciones y una supervisión humana competente hasta la conservación de los registros. En los productos sanitarios con IA que requieren un organismo notificado, estas obligaciones de alto riesgo rigen desde el 2 de agosto de 2028. Esta página muestra el reparto de responsabilidades entre proveedor y centro, un modelo de amenazas para la IA médica, la evaluación del impacto y las medidas y evidencias eficaces en la práctica.

Calendario de la IA en la asistencia sanitaria

Lo que ya se aplica a los centros como responsables del despliegue y lo que llega hasta 2028: toque un hito para ver los detalles.

Ocho ideas clave sobre el uso de la IA en la asistencia sanitaria

Resumen de cada idea clave: despliegue para leer el texto completo.

STRIDE en la operación clínica de la IA

Seis categorías de amenazas, cada una con un escenario asistencial, sus posibles consecuencias y contramedidas eficaces. Elija una categoría.

Identidad
  • Escenario: un sistema ajeno se hace pasar en la red del hospital por una modalidad de imagen y envía imágenes preparadas al servicio de informes con IA.
  • Consecuencia: el modelo evalúa imágenes que no pertenecen a ningún paciente real; los resultados pueden asignarse a quien no corresponde.
  • Contramedidas: autenticación mutua de los sistemas mediante certificados, autenticación multifactor resistente al phishing para las cuentas de usuario y sesiones de corta duración.
Identidad de dispositivosCertificadosMultifactor
Análisis en profundidad

Operar la IA con seguridad: nueve capítulos desde la perspectiva del centro

Los capítulos van de los ámbitos de uso a la normativa y los roles, y de ahí al modelo de amenazas, la evaluación, las medidas y un plan de arranque. En todo momento se distingue qué exige la ley, qué recomienda una guía y qué ha demostrado su eficacia en la práctica.

01Punto de partida

La IA en el día a día clínico: ámbitos de uso y tipos de riesgo

En muchos centros, la IA ya es rutina, a menudo repartida entre servicios, vías de compra y contratos. Por eso, el primer paso es una visión de conjunto honesta.

El abanico va desde sistemas que en radiología marcan hallazgos sospechosos y priorizan los casos urgentes, pasando por puntuaciones de alerta temprana en cuidados intensivos, análisis en laboratorio y anatomía patológica y propuestas de dosificación, hasta modelos de lenguaje que redactan informes médicos o documentan consultas. A ello se suman herramientas sin relación directa con el paciente, por ejemplo para la planificación de turnos, la gestión de camas o la programación de citas. Cuanto más cerca de la decisión diagnóstica o terapéutica trabaja un sistema, más directamente afectan sus errores a las personas.

Basta una actualización que nadie ha advertido, una base de datos en la que apenas aparecen determinados grupos de pacientes o una calibración desplazada para que cambien los resultados, a menudo sin que se note en la rutina de la planta. Para el centro, la pregunta decisiva no es si un sistema es «inteligente», sino qué decisión influye, quién confía en sus resultados y qué ocurre cuando se equivoca o deja de funcionar.

Tres grupos de riesgos

  • Riesgos técnicos: clasificaciones erróneas, rendimiento del modelo en declive, ataques a los datos, al modelo o a las interfaces, y caídas de servicios.
  • Riesgos organizativos: responsabilidades difusas, falta de formación, actualizaciones sin control, uso de herramientas de IA no autorizadas y lagunas en la gestión de incidentes.
  • Riesgos éticos y jurídicos: discriminación de grupos de pacientes, falta de trazabilidad, infracciones de la protección de datos y pérdida de confianza entre profesionales y pacientes.

Dos conceptos imprescindibles

La deriva del modelo designa la pérdida progresiva de rendimiento de un modelo porque los datos de entrada, la población de pacientes, los equipos o los procesos clínicos han cambiado respecto a las condiciones de la validación. La guía MDCG 2025-6 recomienda diseñar los conjuntos de datos de modo que los sesgos no intencionados y la deriva de los datos sigan siendo controlables y que puedan identificarse los subgrupos en los que un modelo rinde peor, también con el paso del tiempo.

El sesgo de automatización es la tendencia a confiar en exceso en los resultados de una máquina o a apoyarse en ellos sin cuestionarlos. El AI Act exige que las personas encargadas de la supervisión estén en condiciones de reconocer esta tendencia, interpretar correctamente los resultados, desestimarlos en el caso concreto y detener el sistema mediante un botón de parada o un procedimiento similar.

Esta página resume el artículo técnico «Risikomanagement für KI-Systeme im Medizinbetrieb» (gestión de riesgos de sistemas de IA en centros sanitarios), publicado en alemán en mt|medizintechnik, número 2.2026; lo reorganiza y lo completa con la evolución hasta octubre de 2026, en especial el Digital Omnibus del AI Act.

02Marco jurídico

Normativas que interactúan y qué se aplica cuándo

En el uso de la IA en la asistencia sanitaria confluyen cinco normativas. Se dirigen a roles distintos y tienen fechas clave diferentes.

El AI Act no califica la IA médica como de alto riesgo de forma generalizada. Lo determinante es la vía de la legislación de producto: si la IA es en sí misma un producto sanitario o un producto para diagnóstico in vitro, o un componente de seguridad de estos, y en su evaluación de la conformidad debe intervenir un organismo notificado, se considera un sistema de IA de alto riesgo. Como el MDR clasifica por regla general al menos en la clase IIa el software que aporta información para decisiones diagnósticas o terapéuticas, esto se cumple en la mayoría de las aplicaciones de IA diagnósticas y terapéuticas. Los requisitos del AI Act se examinan entonces dentro del procedimiento MDR del organismo notificado; no surge una segunda certificación.

Además, el AI Act enumera directamente como de alto riesgo algunos usos del ámbito sanitario: la evaluación de llamadas de emergencia y el triaje de pacientes de urgencias, las decisiones de las autoridades sobre el acceso a prestaciones sanitarias públicas y la evaluación de riesgos y fijación de precios en los seguros de salud y de vida. Si un sistema de triaje de este tipo es a la vez un producto sanitario con organismo notificado, prevalece la vía de la legislación de producto.

NormativaDestinatarioImportancia para el uso de la IA en el centroFecha clave
AI Act (Reglamento de IA)Proveedores y responsables del despliegueObligaciones de alto riesgo para productos sanitarios con IA con organismo notificado y para usos listados directamente; las prohibiciones y la alfabetización en IA ya se aplican02/12/2027 o 02/08/2028
MDR e IVDRFabricantesClasificación, evaluación clínica, gestión de riesgos y vigilancia del producto; marco en el que se examinan también los requisitos de IAMDR aplicable desde el 26/05/2021
Cyber Resilience ActFabricantes de productos no sanitarios con elementos digitalesAfecta al entorno de TI y a los componentes, no al producto sanitario; útil como requisito de compraNotificaciones desde el 11/09/2026, plena aplicación el 11/12/2027
NIS2 y ley BSI (Alemania)Hospitales sujetos como entidades especialmente importantes o importantesGestión de riesgos, seguridad de la cadena de suministro y notificaciones en tres fases, también ante incidentes en sistemas de IANueva ley BSI desde el 06/12/2025
RGPDEl centro como responsable del tratamientoBase jurídica, evaluación de impacto relativa a la protección de datos y notificación de violaciones de seguridad, a ser posible en 72 horasDerecho vigente

Resumen simplificado, situación a octubre de 2026. Que una normativa se aplique depende en cada caso de la finalidad prevista, la clase del producto, el tamaño y el rol del centro.

Cómo encajan NIS2 y la protección de datos

Para los hospitales que la ley BSI alemana, con la que Alemania transpone NIS2, considera entidades especialmente importantes o importantes, los sistemas de IA forman parte de la TI que debe protegerse: un incidente de seguridad significativo en un servicio de IA debe notificarse pronto, con una alerta temprana a más tardar a las 24 horas, una notificación con una primera evaluación a las 72 horas y un informe final como máximo un mes después. La protección de datos exige una evaluación de impacto relativa a la protección de datos (EIPD) para los tratamientos de alto riesgo; el AI Act obliga a los responsables del despliegue a utilizar para ello la información facilitada por el proveedor.

Calendario desde la perspectiva del centro

  • Desde el 2 de febrero de 2025: prohibición de determinadas prácticas de IA; obligación de fomentar la alfabetización en IA de la plantilla, que desde el Omnibus no exige expresamente garantizar un nivel de competencia.
  • Desde el 2 de agosto de 2026: aplicación general del AI Act y obligaciones de transparencia; supervisión a cargo de la Oficina Europea de IA y de las autoridades nacionales.
  • Desde el 11 de septiembre de 2026: obligaciones de notificación de los fabricantes según el Cyber Resilience Act para vulnerabilidades explotadas activamente e incidentes de seguridad graves.
  • A partir del 2 de diciembre de 2027: obligaciones de alto riesgo para usos listados directamente, por ejemplo un triaje de urgencias que no se evalúe como producto sanitario con organismo notificado.
  • A partir del 2 de agosto de 2028: obligaciones de alto riesgo para los productos sanitarios con IA, tanto para proveedores como para responsables del despliegue. Los sistemas introducidos antes en el mercado solo quedan afectados tras cambios significativos en su diseño; los sistemas destinados a autoridades públicas deben cumplir a más tardar el 2 de agosto de 2030.

El Omnibus incluye además una vía abierta cuyo resultado aún está por ver: para los productos con normativa sectorial propia, entre ellos los productos sanitarios, la Comisión puede limitar mediante un acto delegado determinados requisitos del AI Act, siempre que la normativa sectorial ofrezca una protección equivalente. Tiene de plazo hasta el 2 de agosto de 2027. Para la planificación en los hospitales cambia poco, porque las obligaciones del responsable del despliegue no se ven afectadas. Más lejos llega una propuesta de la Comisión de diciembre de 2025 para revisar el MDR y el IVDR: trasladaría los productos sanitarios con IA a un grupo de regulación más ligero del AI Act, de modo que los requisitos de IA se aplicarían prioritariamente a través del MDR. No está aprobada; hasta entonces rigen las fechas aquí indicadas.

03Roles

Responsabilidad compartida entre proveedor y responsable del despliegue

El AI Act asigna las obligaciones con claridad a cada rol. Pero un sistema solo es seguro cuando ambas partes encajan sus piezas.

Proveedor es quien desarrolla un sistema de IA o encarga su desarrollo y lo introduce en el mercado o lo pone en servicio con su propio nombre; en los productos sanitarios suele ser el fabricante según el MDR. Responsable del despliegue es quien utiliza el sistema profesionalmente bajo su propia responsabilidad. La guía MDCG 2025-6 aclara que el responsable del despliegue no equivale al «usuario» del MDR: en el hospital, el responsable del despliegue es el centro; la médica en su puesto de diagnóstico es la usuaria.

TareaProveedor (fabricante)Responsable del despliegue (hospital, consulta, laboratorio, centro ambulatorio)Interfaz común
Gestión de riesgosSistema de gestión de riesgos a lo largo del ciclo de vida, engranado con la ISO 14971Evaluación del uso concreto en el propio entorno, procesos y grupos de pacientesRevisiones de riesgos periódicas, intercambio sobre riesgos residuales y límites de rendimiento
DatosGobernanza de los datos de entrenamiento, validación y prueba, incluido su origenIdoneidad y representatividad de los datos de entrada que aporta el centroInformación sobre el origen de los datos y las poblaciones de validación
TransparenciaInstrucciones de uso con rendimiento, límites y medidas de supervisiónUso conforme a las instrucciones, información a la plantilla e información al paciente cuando sea obligatoria o médicamente aconsejableMaterial de formación comprensible y guías rápidas
Supervisión humanaPosibilidades de intervención y parada desde el diseñoDesignación de personas de supervisión competentes, formadas y con autoridadReglas acordadas sobre cuándo desestimar un resultado o detener el sistema
Registro de eventosHacer posible técnicamente el registro automáticoConservar los registros bajo control propio durante al menos seis mesesAcceso a los registros para el análisis de incidentes
CambiosEvaluar las actualizaciones y documentar los cambios predeterminadosProbar y aprobar las actualizaciones, mantener una vía de vuelta atrásInformación de versiones y plazos de preaviso
IncidentesVigilancia según el MDR, acciones correctivas, avisos de seguridadVigilar el funcionamiento; ante un riesgo, suspender el uso e informar al proveedor y a la autoridad; ante un incidente grave, primero al proveedorProcedimiento común y ensayado de gestión de incidentes

Representación simplificada. Son determinantes las obligaciones del AI Act y del MDR, así como los contratos de cada caso.

Cuándo el propio centro se convierte en proveedor

  • Comercializa con su propio nombre o marca un sistema de alto riesgo ya introducido en el mercado.
  • Modifica sustancialmente un sistema de alto riesgo, es decir, de un modo no previsto en la evaluación de la conformidad original y que afecta a la conformidad o a la finalidad.
  • Utiliza un sistema que hasta entonces no era de alto riesgo, también un modelo de lenguaje de uso general, para un fin que lo convierte en sistema de alto riesgo.

Según MDCG 2025-6, tras una modificación sustancial hace falta una nueva evaluación de la conformidad aunque el centro solo siga utilizando el sistema modificado para sí mismo. En cambio, los cambios fijados y evaluados de antemano por el fabricante, por ejemplo en un plan de cambios predeterminados, no se consideran sustanciales. Los desarrollos propios que un centro sanitario utiliza exclusivamente de forma interna conforme a las reglas de los productos de fabricación propia (in-house) no son, según la guía, IA de alto riesgo; las demás obligaciones del AI Act se mantienen.

Qué debe figurar en el contrato

  • Información sobre el origen de los datos, las poblaciones de validación y los límites de rendimiento conocidos.
  • Política de actualizaciones con plazos de preaviso, información de versiones y opción de vuelta atrás.
  • Acceso a los registros y apoyo en el análisis de incidentes y en la evaluación de impacto relativa a la protección de datos.
  • Vías de notificación, tiempos de respuesta y personas de contacto para cuestiones de seguridad.
  • Compromisos de seguridad para componentes en la nube y bibliotecas de terceros, incluida la lista de materiales de software (SBOM).
  • Fin del soporte y devolución o eliminación ordenada de los datos al terminar el contrato.
04Proceso

Gestión de riesgos a lo largo del ciclo de vida

La gestión de riesgos del centro no es un proyecto con fecha de cierre. Acompaña al sistema de IA desde la primera idea hasta su retirada.

La ley solo impone al proveedor un sistema de gestión de riesgos propio en el sentido del AI Act. Los responsables del despliegue tienen obligaciones de vigilancia, supervisión, datos, registro y notificación. Aun así, una gestión de riesgos estructurada en el centro es la base práctica para cumplirlas. La norma para operadores IEC 80001-1 describe precisamente este enfoque para los productos sanitarios conectados y el software sanitario: gestión de riesgos antes, durante y después de su integración en la TI del hospital.

  1. Antes de la compra: finalidad y clasificación

    Aclarar el beneficio clínico, la finalidad prevista, el rol del centro y la clasificación regulatoria. Fijar criterios de aceptación: qué tasas de error y qué riesgos residuales son asumibles para este uso, y quién lo decide.

  2. Antes de la puesta en servicio: prueba en el propio entorno

    Comprobar con datos propios y representativos si en la población del centro se alcanza el rendimiento declarado por el fabricante. Asegurar interfaces, permisos y segmento de red, designar y formar a las personas de supervisión y definir el proceso alternativo.

  3. En operación: vigilancia y retroalimentación

    Observar de forma continua los indicadores de rendimiento, las tasas de desestimación, la calidad de los datos y la disponibilidad. Documentar las anomalías, comunicarlas al proveedor y, si hay riesgo, suspender el uso.

  4. Ante cambios: aprobación controlada

    Cada actualización del modelo, cada nueva interfaz y cada nuevo ámbito de uso pasa por evaluación, prueba, aprobación y documentación. Comprobar si el fabricante había predeterminado el cambio o si este situaría al centro en el rol de proveedor.

  5. En la retirada: una despedida ordenada

    Garantizar un proceso sustitutivo, conservar los registros y evidencias según los plazos de conservación, cerrar accesos e interfaces, pedir al proveedor que elimine los datos y aprovechar la experiencia en la siguiente compra.

05Análisis

Un modelo de amenazas para la IA médica

Las amenazas se encuentran mejor siguiendo los flujos de datos: de dónde vienen las entradas, dónde se ejecuta el modelo y adónde van los resultados.

STRIDE se remonta a Loren Kohnfelder y Praerit Garg, que describieron el esquema en Microsoft en 1999. Asigna las amenazas a seis categorías y se aplica bien sobre un diagrama de flujo de datos: para cada componente y cada conexión se pregunta qué categoría es concebible allí. En un sistema de diagnóstico por imagen con IA suelen incluirse el equipo de imagen (en radiología, la «modalidad»), el archivo de imágenes, el servicio de inferencia —local o en la nube—, la visualización de resultados, el sistema de información hospitalaria y el canal de actualizaciones del fabricante.

CategoríaPregunta guíaPunto de ataque típico en la operación de IA
Spoofing – suplantación de identidad¿Puede alguien hacerse pasar por un sistema o una persona autorizados?Equipos de imagen, cuentas de servicio, interfaces de programación del servicio de inferencia
Tampering – manipulación¿Pueden alterarse sin que se note las entradas, el modelo o los resultados?Interfaces de laboratorio y de imagen, archivos del modelo, canal de actualizaciones
Repudiation – repudio¿Puede demostrarse a posteriori quién desencadenó y decidió qué?Registros, marcas de tiempo, versiones
Information Disclosure – divulgación de información¿Pueden filtrarse datos de salud o detalles internos del modelo?Transmisión a la nube, sistemas de recuperación de los modelos de lenguaje, registros del fabricante
Denial of Service – denegación de servicio¿Qué ocurre ante una sobrecarga o una caída?Inferencia en la nube, red, servidor de licencias
Elevation of Privilege – elevación de privilegios¿Puede un usuario o un agente hacer más de lo previsto?Interfaces de administración, agentes con permisos de escritura

El explorador STRIDE del resumen, más arriba, muestra escenarios concretos con sus consecuencias y contramedidas.

Amenazas específicas de la IA

El propio AI Act menciona ataques típicos contra la IA: el envenenamiento de datos y de modelos, las entradas modificadas deliberadamente para engañar a un modelo, los ataques a la confidencialidad y la explotación de debilidades del modelo. Para las aplicaciones con modelos de lenguaje, el OWASP Top 10 for LLM Applications, en su versión de 2026, ofrece una clasificación actualizada. Para los centros son relevantes sobre todo estos patrones:

Data and Model Poisoning

Datos de entrenamiento o de ajuste fino manipulados desplazan el comportamiento del modelo, por ejemplo para que pase por alto sistemáticamente determinados hallazgos.

Entradas adversarias

Imágenes o señales mínimamente alteradas provocan clasificaciones erróneas sin que las personas perciban la diferencia.

Prompt Injection

Instrucciones ocultas en documentos, imágenes o archivos de audio llevan a un modelo de lenguaje a ignorar sus directrices.

Sensitive Information Disclosure

Un modelo revela en sus respuestas datos personales o contenidos confidenciales de su contexto.

Excessive Agency

Agentes con demasiados permisos o muy poco control ejecutan acciones de gran alcance en los sistemas clínicos.

Misinformation

Afirmaciones verosímiles pero falsas pasan sin verificar a la documentación o a las decisiones.

Supply Chain

Modelos, bibliotecas o conjuntos de datos comprometidos de terceros llegan al hospital a través del fabricante.

Unbounded Consumption

Un exceso de solicitudes agota los recursos de cómputo o el presupuesto; también cuenta el intento de replicar un modelo mediante consultas masivas.

06Evaluación

Evaluar el impacto: probabilidad, gravedad y sesgo

Solo la evaluación convierte una lista de amenazas en una lista de prioridades. Cuentan tanto las consecuencias clínicas como la protección de datos y la equidad.

Ha dado buen resultado una matriz con dos ejes. En uno figura la probabilidad, alimentada por factores técnicos como la superficie de ataque y la robustez del modelo, por factores organizativos como el nivel de formación y la madurez de los procesos, y por factores humanos como la presión asistencial y el sesgo de automatización. En el otro figura la gravedad de las consecuencias: médicas, de protección de datos, operativas y en términos de confianza en el centro.

NivelPregunta guíaEjemplo
Paciente individual¿Puede un error poner en peligro de forma inmediata la salud o la vida?Una puntuación de alerta temprana salta demasiado tarde en una paciente y el tratamiento empieza con retraso.
Personal y operación¿Cómo cambia el sistema la carga de trabajo, los procesos y la atención?Demasiadas falsas alarmas provocan fatiga de alarmas y las advertencias reales pasan desapercibidas.
Grupos de pacientes y sociedad¿Reciben determinados grupos sistemáticamente una peor atención?Un modelo entrenado sobre todo con datos de un grupo de edad detecta con menos frecuencia los hallazgos en otros grupos.

Revisar el sesgo de forma específica

Los sesgos surgen cuando los datos de entrenamiento no reflejan la población de pacientes del propio centro o cuando cambian procesos y equipos. Por eso, los centros deberían analizar los indicadores de rendimiento no solo en conjunto, sino también por subgrupos relevantes, siempre que los datos y la base jurídica lo permitan. Desde el Omnibus, el AI Act permite a los responsables del despliegue de sistemas de alto riesgo tratar excepcionalmente categorías especiales de datos personales, como los datos de salud, para detectar sesgos, con estrictas garantías y sin que de ello se derive una obligación.

Evaluación de impacto sobre los derechos fundamentales: cuándo es obligatoria

El AI Act solo exige una evaluación de impacto sobre los derechos fundamentales para los usos de alto riesgo que él mismo enumera, y únicamente a los organismos públicos y a las entidades privadas que prestan servicios públicos, así como a quienes evalúan la solvencia o fijan los precios de seguros de vida y de salud. Los hospitales públicos y los privados con encargo asistencial pueden verse afectados, por ejemplo, al usar un sistema de triaje en urgencias; si ese sistema es a la vez un producto sanitario con organismo notificado, conviene comprobar en cada caso si la obligación se aplica, dada la prevalencia de la legislación de producto. Para los productos sanitarios con IA que son de alto riesgo únicamente por la vía del MDR, esta obligación no rige. El Omnibus permite remitirse a una evaluación de impacto relativa a la protección de datos ya realizada.

07Tratamiento

Medidas: prevención, detección, corrección y evidencia

Un tratamiento eficaz de los riesgos se apoya en cuatro pilares. Ninguno se sostiene por sí solo.

  1. Prevención

    La seguridad empieza en la selección: exigir al proveedor seguridad desde el diseño (secure by design), validar con datos de prueba propios y representativos, e implantar segmentación de red, autenticación multifactor y permisos basados en roles. Quien, antes de la puesta en producción, recaba una segunda mirada independiente —de una auditoría de seguridad externa o de un hospital asociado con experiencia en el mismo ámbito de uso— detecta los puntos ciegos antes de que afecten a los pacientes.

  2. Detección

    Advertir pronto las desviaciones: vigilar la deriva en los indicadores de rendimiento y en los datos de entrada, analizar los registros, definir alertas ante comportamientos inusuales y usar como indicador temprano las desestimaciones por parte del personal. En cuidados intensivos y en urgencias cuenta la rapidez con que una anomalía llega al equipo responsable.

  3. Corrección

    Cuando algo sale mal, las personas conservan la última palabra en los puntos críticos y pueden detener el sistema. Los procesos alternativos sin IA, la posibilidad de volver a una versión anterior del modelo, unas vías de escalado claras y un procedimiento de gestión de incidentes ensayado limitan el daño.

  4. Evidencia

    La documentación lo une todo: clasificación, evaluación de riesgos, resultados de las pruebas, aprobaciones, formaciones, desestimaciones, incidentes y correcciones. Acredita el cumplimiento de las obligaciones ante la supervisión y los auditores y es la base de la mejora continua.

Notificar cuando la situación es seria

Si el centro tiene motivos para pensar que el uso entraña un riesgo, informa sin demora al proveedor o al distribuidor y a la autoridad de vigilancia del mercado, y suspende el uso. Ante un incidente grave, el AI Act exige informar sin demora, en primer lugar, al proveedor. En los productos sanitarios con IA, los incidentes relacionados con la salud siguen el sistema de vigilancia del MDR: el fabricante notifica, según la gravedad, en un plazo máximo de 15, 10 o 2 días. En Alemania, además, operadores y usuarios deben notificar sin demora los presuntos incidentes graves a la autoridad federal competente, por lo general el BfArM. En esos casos, por la vía del AI Act solo deben notificarse las infracciones de obligaciones que protegen los derechos fundamentales. En paralelo pueden surgir notificaciones según la ley BSI y la normativa de protección de datos.

Medidas concretas de un vistazo

  • Inventario de todos los sistemas de IA con finalidad, clasificación, responsables y flujos de datos.
  • Personas de supervisión designadas para cada sistema, con formación documentada y autoridad para desestimar resultados.
  • Registro con versión del modelo y acción del usuario, conservado durante al menos seis meses.
  • Procedimiento de aprobación de actualizaciones con pruebas en un entorno de referencia.
  • Pruebas de seguridad periódicas y red teaming de IA, sobre todo en modelos de lenguaje y agentes.
  • Matriz de notificación acordada para el proveedor, la vigilancia de productos sanitarios, el BSI y la autoridad de protección de datos.
08Integración

Integración en el SGSI y en el sistema de gestión de IA

La gestión de riesgos de IA funciona mejor integrada en los sistemas de gestión existentes que como un elemento aparte.

Muchos centros ya cuentan con un sistema de gestión de la seguridad de la información (SGSI), una gestión de la calidad y una gestión de la protección de datos. Los riesgos de la IA pueden incorporarse a ellos: como categoría de riesgo propia, con controles propios y con un papel claro en la aprobación de nuevos sistemas. El siguiente resumen muestra qué aporta cada norma.

ISO/IEC 27001

Marco para la gestión de la seguridad de la información: inventario de activos, control de accesos, gestión de proveedores, registro y gestión de incidentes; la base de toda protección de la IA.

ISO/IEC 42001

Sistema de gestión de IA certificable con roles, políticas y evaluación de impacto. La norma es voluntaria y no otorga presunción de conformidad con el AI Act.

ISO/IEC 23894

Guía de gestión de riesgos de la IA dirigida expresamente también a las organizaciones que despliegan o usan IA; por tanto, muy adecuada para los centros.

IEC 80001-1

Norma para operadores de productos sanitarios conectados y software sanitario: seguridad, eficacia y seguridad de la información en su integración y uso en la TI del hospital.

ISO 14971

Norma básica armonizada bajo el MDR para la gestión de riesgos del producto por parte del fabricante. Los centros deberían alinear su evaluación con sus conceptos para que la información sea compatible.

BS/AAMI 34971

Guía de 2023 que traslada la lógica de la ISO 14971 al aprendizaje automático, por ejemplo a los problemas de datos y de rendimiento; útil para el diálogo con los fabricantes.

Para los hospitales sujetos a la ley BSI, la integración es también jurídicamente lógica: las medidas de gestión de riesgos exigidas incluyen, entre otras, la gestión de incidentes, la seguridad de la cadena de suministro y la seguridad en la adquisición, el desarrollo y el mantenimiento, incluida la gestión de vulnerabilidades. Los servicios de IA y sus proveedores forman parte, por tanto, de la gestión de proveedores y de vulnerabilidades del SGSI.

09Implantación

Plan de arranque de 90 días para hospitales

Hasta diciembre de 2027 o agosto de 2028 hay tiempo, pero no demasiado. Una entrada estructurada en tres meses aporta visión de conjunto, cierra las mayores brechas y prepara la siguiente fase.

  1. Días 1–15: asignar la responsabilidad

    Designar una unidad responsable de la IA, reunir en un comité a ingeniería clínica, seguridad informática, protección de datos, gestión de la calidad y dirección médica, y vincular a este comité la aprobación de nuevos sistemas de IA.

  2. Días 16–30: elaborar el inventario

    Registrar todos los sistemas de IA, también las funciones integradas en equipos y servicios en la nube. Anotar para cada sistema la finalidad, el proveedor, los flujos de datos, los grupos de usuarios y la clasificación regulatoria.

  3. Días 31–45: priorizar los riesgos

    Elaborar un modelo de amenazas STRIDE para los sistemas con mayor relación con el paciente y evaluar su impacto. El resultado es una lista de las medidas más urgentes.

  4. Días 46–60: contratos y proveedores

    Revisar los contratos vigentes en cuanto a política de actualizaciones, acceso a registros, origen de los datos, vías de notificación y fin del soporte; renegociar los compromisos que falten y fijar requisitos para las futuras compras.

  5. Días 61–75: supervisión y competencias

    Designar personas de supervisión para cada sistema, impartir formación adaptada a cada colectivo sobre los límites de rendimiento y el sesgo de automatización, e informar a la plantilla y a sus representantes.

  6. Días 76–90: consolidar la operación

    Poner en marcha la vigilancia y la conservación de registros, implantar el procedimiento de cambios y la matriz de notificación, realizar un ejercicio de gestión de incidentes y aprobar el plan para los doce meses siguientes.

El plan es una orientación y no sustituye el análisis de cada caso. El alcance y el orden dependen del tamaño, del encargo asistencial y del parque de IA del centro.

Artículo técnico · mt|medizintechnik

Gestión de riesgos de sistemas de IA en centros sanitarios

En su artículo, publicado en alemán, Valeri Milke, CEO de VamiSec GmbH y Lead Auditor de ISO/IEC 27001 e ISO/IEC 42001, describe cómo los centros sanitarios pueden proteger el uso de la IA en la asistencia con una gestión de riesgos estructurada, entre el AI Act, el MDR y el Cyber Resilience Act. Esta página resume el artículo, lo reorganiza y lo actualiza a octubre de 2026, en especial con las fechas fijadas por el Digital Omnibus.

Número2.2026
EditorialTÜV Media
Tema centralMedicina personalizada
Extensiónpágs. 8–12, 3 figuras, 1 tabla
  • Cuanto más interviene la IA en las decisiones clínicas, más se convierte la gestión de riesgos en una tarea de la dirección del centro.
  • Proveedor y centro comparten la responsabilidad; lo decisivo son las interfaces entre ambos.
  • Un modelo de amenazas STRIDE, completado con ataques propios de la IA, saca a la luz las vulnerabilidades a tiempo.
  • Prevención, detección, corrección y evidencia forman juntas la base de la confianza.

El artículo completo se ha publicado en la edición impresa y en el e-paper para suscriptores.

FAQ

Preguntas frecuentes sobre la gestión de riesgos de IA en centros sanitarios

Respuestas breves para dirección hospitalaria, ingeniería clínica, TI hospitalaria y responsables de calidad y asuntos regulatorios; situación a octubre de 2026.

En los sistemas de alto riesgo, el hospital, como responsable del despliegue, debe usar el sistema conforme a las instrucciones, confiar la supervisión humana a personas competentes, formadas y con autoridad, vigilar el funcionamiento, comprobar la idoneidad de los datos de entrada que aporta, conservar al menos seis meses los registros automáticos e informar a la plantilla antes del uso. Ante un riesgo, suspende el uso y avisa al proveedor y a la vigilancia del mercado; ante un incidente grave, primero al proveedor. Además, siempre debe fomentar la alfabetización en IA.

A partir del 2 de agosto de 2028, fecha fijada por el Digital Omnibus, vigente desde el 27 de julio de 2026, para proveedores y responsables del despliegue de IA en productos sanitarios y de diagnóstico in vitro con organismo notificado. Para los usos que el propio AI Act califica de alto riesgo, como el triaje de urgencias, rige el 2 de diciembre de 2027, salvo que sean a la vez productos sanitarios con organismo notificado. Prohibiciones, alfabetización en IA y transparencia ya se aplican. Una propuesta de revisión del MDR, aún no aprobada, podría cambiar esta relación. Para los sistemas introducidos lícitamente en el mercado o puestos en servicio antes de la fecha correspondiente, las obligaciones de alto riesgo solo se aplican si su diseño se modifica de forma significativa después; los sistemas destinados a ser utilizados por autoridades públicas deben cumplirlas a más tardar el 2 de agosto de 2030.

No. Por regla general, la IA médica es de alto riesgo cuando es un producto sanitario o un componente de seguridad y en su evaluación de la conformidad debe intervenir un organismo notificado. Así ocurre en la mayoría de las aplicaciones diagnósticas y terapéuticas, porque el MDR suele clasificar ese software al menos en la clase IIa. En cambio, un asistente de documentación sin finalidad médica no suele ser un sistema de alto riesgo, salvo que se utilice para un fin expresamente listado.

No. Los productos sanitarios y los productos para diagnóstico in vitro están excluidos del Cyber Resilience Act, porque el MDR y el IVDR establecen sus propios requisitos de seguridad. Sin embargo, sí cubre los productos no sanitarios con elementos digitales de su entorno, como componentes de red o software de integración. Las obligaciones recaen en sus fabricantes: notificaciones desde el 11 de septiembre de 2026 y plena aplicación a partir del 11 de diciembre de 2027. Los hospitales pueden aprovecharlo en licitaciones y contratos.

Solo en determinados casos. El AI Act la exige a los organismos públicos y a las entidades privadas que prestan servicios públicos para los usos de alto riesgo que él mismo enumera, por ejemplo un sistema de triaje en urgencias. Para los productos sanitarios con IA que son de alto riesgo únicamente por la vía del MDR, la obligación no se aplica. Aun así, una evaluación de impacto estructurada es útil y puede combinarse con la evaluación de impacto relativa a la protección de datos.

Cuando ofrece un sistema de alto riesgo con su propio nombre o marca, lo modifica sustancialmente o utiliza para un fin de alto riesgo un sistema que hasta entonces no lo era. En ese caso asume las obligaciones del proveedor, incluida la evaluación de la conformidad; según MDCG 2025-6, también si solo utiliza el sistema para sí mismo. Los cambios fijados de antemano por el fabricante no se consideran sustanciales.

La deriva del modelo es la pérdida progresiva de rendimiento de un modelo de IA porque la población de pacientes, los equipos, los formatos de datos o los procesos clínicos han cambiado respecto a la validación. Se detecta mediante la vigilancia continua de los indicadores de rendimiento, de la distribución de los datos de entrada y de las tasas de desestimación, idealmente por subgrupos relevantes. Las anomalías deberían documentarse, aclararse con el proveedor y, si hay riesgo, llevar a la suspensión del uso.

Ayuda en lo organizativo, pero no sustituye ninguna obligación. ISO/IEC 42001 es un sistema de gestión de IA voluntario y certificable, con roles, políticas y evaluación de riesgos e impacto. No otorga presunción de conformidad con el AI Act. En los hospitales, la norma se combina bien con un SGSI conforme a ISO/IEC 27001 y con la IEC 80001-1 para productos sanitarios conectados.

Estándares y fuentes

Los contenidos de esta página se basan en las siguientes guías y estudios disponibles públicamente.

mt|medizintechnik · TÜV Media GmbH · 2026

Valeri Milke: «Risikomanagement für KI-Systeme im Medizinbetrieb» (gestión de riesgos de sistemas de IA en centros sanitarios), número 2.2026

Artículo técnico (en alemán) que esta página resume, actualiza y amplía; tema central del número: medicina personalizada.

Diario Oficial de la UE / EUR-Lex · 2024

Reglamento (UE) 2024/1689 (Reglamento de Inteligencia Artificial / AI Act)

Art. 6(1) y anexo I (MDR/IVDR), anexo III, punto 5 (triaje de urgencias, prestaciones sanitarias), obligaciones de los responsables del despliegue art. 26, evaluación de impacto sobre los derechos fundamentales art. 27, cambio de rol art. 25, incidentes art. 73; aplicación general desde el 02/08/2026 (art. 113).

Diario Oficial de la UE / EUR-Lex · 2026

Reglamento (UE) 2026/1744 (Digital Omnibus on AI)

De 08/07/2026, en vigor desde el 27/07/2026: obligaciones de alto riesgo del anexo III a partir del 02/12/2027 y del anexo I (entre otros, productos sanitarios) a partir del 02/08/2028; nueva redacción del art. 4; art. 4 bis (detección de sesgos); art. 2(13) (actos delegados).

Comisión Europea / EUR-Lex · 2025

COM(2025) 1023 final – Propuesta de simplificación del MDR y del IVDR (con modificación del Reglamento de IA)

De 16/12/2025, aún en procedimiento legislativo: el MDR y el IVDR pasarían de la sección A a la sección B del anexo I del Reglamento de IA.

AI Board / Medical Device Coordination Group · 2025

AIB 2025-1 / MDCG 2025-6 – Interplay between the MDR & IVDR and the Artificial Intelligence Act

36 preguntas sobre la interacción; tabla 1 sobre la clasificación de alto riesgo según la clase de producto; responsable del despliegue ≠ usuario del MDR; modificación sustancial (Q29/Q30); productos in-house (Q35). La fecha de 2027 de la pregunta 31 ha quedado superada por el Omnibus.

Diario Oficial de la UE / EUR-Lex · 2017

Reglamento (UE) 2017/745 sobre los productos sanitarios (MDR)

Regla de clasificación 11 para software (anexo VIII), vigilancia art. 87 (15/10/2 días), productos in-house art. 5(5). Complemento en Alemania: obligación de notificar de operadores y usuarios según el § 3 MPAMIV.

Diario Oficial de la UE / EUR-Lex · 2024

Reglamento (UE) 2024/2847 (Cyber Resilience Act)

Exclusión de los productos MDR/IVDR (art. 2(2)); obligaciones de notificación desde el 11/09/2026 (art. 14), plena aplicación a partir del 11/12/2027 (art. 71).

República Federal de Alemania · 2025

BSI-Gesetz (BSIG), ley alemana del BSI en la versión de la NIS2UmsuCG

En vigor desde el 06/12/2025; entidades especialmente importantes e importantes (§ 28, anexo 1), medidas de gestión de riesgos (§ 30), fases de notificación 24 h / 72 h / 1 mes (§ 32).

Medical Device Coordination Group / Comisión Europea · 2020

MDCG 2019-16 Rev. 1 – Guidance on Cybersecurity for medical devices

Responsabilidad compartida entre fabricante y operador; gestión de riesgos de seguridad a lo largo del ciclo de vida.

ISO · 2019

ISO 14971:2019 – Medical devices — Application of risk management to medical devices

Norma básica armonizada (EN ISO 14971:2019/A11:2021) para la gestión de riesgos del producto.

ISO/IEC · 2023

ISO/IEC 23894:2023 – Artificial intelligence — Guidance on risk management

Guía de gestión de riesgos específica de la IA para organizaciones que desarrollan, suministran o utilizan IA.

ISO/IEC · 2023

ISO/IEC 42001:2023 – AI management systems

Sistema de gestión de IA certificable; voluntario, sin presunción de conformidad con el AI Act.

IEC · 2021

IEC 80001-1:2021 – Safety, effectiveness and security in the implementation and use of connected medical devices or connected health software

Norma para operadores: gestión de riesgos antes, durante y después de la integración de productos sanitarios conectados en la TI del hospital.

BSI / AAMI · 2023

BS/AAMI 34971:2023 – Application of ISO 14971 to machine learning in artificial intelligence: Guide

Traslada la lógica de la ISO 14971 a peligros específicos del aprendizaje automático, como los problemas de datos y de rendimiento.

OWASP GenAI Security Project · 2026

OWASP Top 10 for LLM Applications 2026

Lista actualizada de riesgos para aplicaciones con modelos de lenguaje (publicada el 03/08/2026), entre ellos Prompt Injection, Data and Model Poisoning y Excessive Agency.

Microsoft · 2026

Threats – Microsoft Threat Modeling Tool (STRIDE)

Definición de las seis categorías STRIDE; el método se remonta a Kohnfelder y Garg (Microsoft, 1999).

¿Está bien protegido su uso de la IA?

En una primera reunión sin compromiso contrastamos sus aplicaciones de IA con las obligaciones del AI Act para los responsables del despliegue, con el MDR, la ley BSI y el RGPD, así como con ISO/IEC 27001, ISO/IEC 42001 e IEC 80001-1, y le entregamos una lista priorizada de próximos pasos.