Según el AI Act, quien utiliza un sistema de IA profesionalmente y bajo su propia responsabilidad es «responsable del despliegue»; en un hospital, ese papel corresponde al centro, no a cada médico. En los sistemas de alto riesgo, el centro debe usar el sistema conforme a las instrucciones, confiar la supervisión a personas con competencia, formación y autoridad, vigilar el funcionamiento, comprobar que los datos de entrada que aporta son adecuados y conservar al menos seis meses los registros generados automáticamente. Antes de emplearlo, debe informar a la plantilla y a sus representantes. En cambio, la ley solo exige un sistema formal de gestión de riesgos al proveedor.
Ir al EU AI Act →Gestión de riesgos de IA en centros sanitarios
Cómo hospitales, consultas y laboratorios operan la IA con seguridad: obligaciones del AI Act junto con el MDR, responsabilidad compartida con el proveedor, un modelo de amenazas para la IA médica, evaluación de riesgos y evidencias sólidas.
Actualizado: octubre de 2026 · Valeri Milke, Lead Auditor ISO 27001 e ISO 42001
Publicado enmt|medizintechnik 2.2026 ↗
2/08/2028Alto riesgo en productos sanitarios con IA: para proveedores y responsables del despliegue
2/12/2027Obligaciones de alto riesgo para usos listados directamente, como el triaje de urgencias
≥ 6 mesesConservación mínima por el centro de los registros generados automáticamente
Clase IIaClase mínima habitual según el MDR para software de apoyo al diagnóstico y la terapia
La gestión de riesgos de IA en centros sanitarios significa que el centro evalúa los riesgos de un sistema de IA para pacientes, personal y protección de datos antes de implantarlo, los vigila durante la operación y los reevalúa con cada cambio. Para hospitales, consultas, laboratorios y centros ambulatorios no es opcional, pues el Reglamento de IA (AI Act) asigna obligaciones propias a quien despliega el sistema, desde el uso conforme a las instrucciones y una supervisión humana competente hasta la conservación de los registros. En los productos sanitarios con IA que requieren un organismo notificado, estas obligaciones de alto riesgo rigen desde el 2 de agosto de 2028. Esta página muestra el reparto de responsabilidades entre proveedor y centro, un modelo de amenazas para la IA médica, la evaluación del impacto y las medidas y evidencias eficaces en la práctica.
Calendario de la IA en la asistencia sanitaria
Lo que ya se aplica a los centros como responsables del despliegue y lo que llega hasta 2028: toque un hito para ver los detalles.
1 de agosto de 2024
Entra en vigor el AI Act
Entra en vigor el Reglamento europeo de IA; sus obligaciones se aplican de forma escalonada según el tipo de sistema y el riesgo.
2 de febrero de 2025
Prohibiciones y alfabetización en IA
Quedan prohibidas determinadas prácticas de IA. Proveedores y responsables del despliegue deben fomentar la alfabetización en IA de su personal.
junio de 2025
Guía MDCG 2025-6
El AI Board y el MDCG responden en 36 preguntas a la interacción entre MDR, IVDR y AI Act; aclaran, por ejemplo, que el responsable del despliegue no equivale al usuario del MDR.
27 de julio de 2026
Entra en vigor el Digital Omnibus
El reglamento modificativo de 8 de julio de 2026 fija fechas firmes para las obligaciones de alto riesgo y redefine la obligación de alfabetización en IA.
2 de agosto de 2026
Aplicación general
El AI Act se aplica con carácter general, rigen las obligaciones de transparencia, y la Oficina Europea de IA (AI Office) y las autoridades nacionales velan por su cumplimiento.
11 de septiembre de 2026
Notificaciones del CRA
Los fabricantes de productos con elementos digitales notifican las vulnerabilidades explotadas activamente y los incidentes graves; relevante para el entorno de TI, no para los productos sanitarios.
2 de diciembre de 2027
Usos de alto riesgo listados directamente
Las obligaciones de alto riesgo se aplican a los usos que el propio AI Act califica de alto riesgo, como el triaje de pacientes de urgencias, salvo que el sistema se evalúe a la vez como producto sanitario con organismo notificado.
11 de diciembre de 2027
Plena aplicación del CRA
Los productos no sanitarios con elementos digitales que se introduzcan en el mercado deben cumplir los requisitos del Cyber Resilience Act.
2 de agosto de 2028
Alto riesgo para productos sanitarios con IA
A la IA en productos sanitarios y en productos para diagnóstico in vitro con organismo notificado se le aplican los requisitos de alto riesgo, tanto para proveedores como para responsables del despliegue. Los sistemas introducidos antes en el mercado solo quedan afectados si su diseño se modifica de forma significativa.
Ocho ideas clave sobre el uso de la IA en la asistencia sanitaria
Resumen de cada idea clave: despliegue para leer el texto completo.
La IA médica no es automáticamente de alto riesgo. Lo decisivo es si el software es un producto sanitario o un componente de seguridad de uno y si su evaluación de la conformidad requiere un organismo notificado. El Reglamento de Productos Sanitarios (MDR) suele clasificar al menos en la clase IIa el software que informa decisiones diagnósticas o terapéuticas, por lo que casi siempre se cumplen ambas condiciones. El AI Act califica además de alto riesgo ciertos usos sanitarios, como el triaje de urgencias o las decisiones de las autoridades sobre el acceso a prestaciones sanitarias públicas; si el sistema es a la vez producto sanitario con organismo notificado, prevalece la vía del MDR, cuya clase no cambia.
Ir al Reglamento de IA y productos sanitarios →Con el Digital Omnibus, en vigor desde el 27 de julio de 2026, el calendario es vinculante: las obligaciones de alto riesgo para la IA en productos regulados, como los sanitarios, se aplican desde el 2 de agosto de 2028; para usos clasificados directamente, como el triaje de urgencias, desde el 2 de diciembre de 2027, salvo que el sistema sea a la vez producto sanitario con organismo notificado. Ya rigen la prohibición de determinadas prácticas, el deber de fomentar la alfabetización en IA de la plantilla y la transparencia en aplicaciones como los chatbots. Quien espere a 2028 tendrá poco margen para compras, formación y procesos.
Los productos sujetos al MDR y al Reglamento sobre diagnóstico in vitro (IVDR) quedan fuera del Cyber Resilience Act (CRA). Pero a su alrededor funcionan elementos que sí cubre: componentes de red, software de servidor, plataformas de integración o herramientas de IA no médicas para documentación y citas. Las obligaciones recaen en el fabricante, no en el hospital: desde el 11 de septiembre de 2026 debe notificar las vulnerabilidades explotadas activamente y los incidentes graves; la plena aplicación llega el 11 de diciembre de 2027. Los hospitales pueden exigir en sus compras compromisos de actualización, listas de materiales de software (SBOM) y gestión de vulnerabilidades. Los servicios puramente en la nube son materia de NIS2.
Ir al Cyber Resilience Act →Proveedor y centro responden de eslabones distintos de la misma cadena. El proveedor entrega un sistema conforme y validado, unas instrucciones de uso con sus límites de rendimiento y actualizaciones continuas. El centro aporta un entorno adecuado, personal formado, una supervisión eficaz y la experiencia del día a día. El conjunto solo se sostiene con interfaces acordadas: información sobre el origen de los datos, un procedimiento de cambios pactado para las actualizaciones del modelo, revisiones de riesgos conjuntas y un proceso de incidentes en el que, ante un incidente grave, el hospital informa primero al proveedor. La guía MDCG 2019-16 describe este principio para la ciberseguridad.
Ir a la ciberseguridad MDR →Un modelo de amenazas muestra dónde es atacable un sistema de IA. Ha dado buen resultado STRIDE, con seis categorías —suplantación de identidad, manipulación, repudio, divulgación de información, denegación de servicio y elevación de privilegios—, aplicado a lo largo de los flujos de datos, desde el equipo de imagen hasta la visualización del informe. La IA añade patrones propios: datos de entrenamiento o de ajuste fino envenenados, entradas manipuladas deliberadamente, inyección de instrucciones (prompt injection) en los modelos de lenguaje y facultades de actuación excesivas de los agentes. El OWASP Top 10 for LLM Applications, en su versión de 2026, ofrece para ello una lista de comprobación actualizada.
Ir a Threat Modeling →No todas las amenazas pesan lo mismo. Se evalúa la probabilidad de un fallo —técnico, organizativo o humano, como el sesgo de automatización— y su gravedad para el paciente, el personal y la asistencia en su conjunto, incluidas expresamente las desventajas sistemáticas para ciertos grupos de pacientes. El AI Act solo exige una evaluación de impacto sobre los derechos fundamentales a organismos públicos y entidades privadas que prestan servicios públicos, y solo para fines concretos como el triaje de urgencias. Aun así, en los productos sanitarios con IA conviene una evaluación de impacto estructurada, apoyada en la evaluación de impacto relativa a la protección de datos (EIPD) y en la gestión de riesgos clínicos.
Los sistemas de IA cambian con cada actualización del modelo, nueva interfaz, otro equipo o una población de pacientes distinta. La deriva del modelo —la pérdida progresiva de rendimiento cuando los datos reales se alejan de las condiciones de validación— puede pasar mucho tiempo inadvertida sin vigilancia. Por eso, las actualizaciones siguen un procedimiento de cambios con pruebas, aprobación y vuelta atrás. Cuidado con las adaptaciones propias: quien modifica sustancialmente un sistema de alto riesgo, lo ofrece con su nombre o lo destina a un fin de alto riesgo asume obligaciones de proveedor, también un hospital. No cuentan como sustanciales los cambios fijados y evaluados de antemano por el fabricante.
Ir al mantenimiento de productos sanitarios conectados →STRIDE en la operación clínica de la IA
Seis categorías de amenazas, cada una con un escenario asistencial, sus posibles consecuencias y contramedidas eficaces. Elija una categoría.
Identidad¿Quién se comunica realmente con la IA?
- Escenario: un sistema ajeno se hace pasar en la red del hospital por una modalidad de imagen y envía imágenes preparadas al servicio de informes con IA.
- Consecuencia: el modelo evalúa imágenes que no pertenecen a ningún paciente real; los resultados pueden asignarse a quien no corresponde.
- Contramedidas: autenticación mutua de los sistemas mediante certificados, autenticación multifactor resistente al phishing para las cuentas de usuario y sesiones de corta duración.
Identidad de dispositivosCertificadosMultifactor
Integridad¿Siguen intactos los datos y el modelo?
- Escenario: a través de una interfaz de laboratorio mal protegida se alteran valores que analiza una puntuación de alerta temprana en la unidad de cuidados intensivos.
- Consecuencia: la puntuación no muestra nada llamativo aunque el estado del paciente empeora, y el tratamiento empieza demasiado tarde.
- Contramedidas: protección de la integridad de los mensajes, comprobaciones de plausibilidad de las entradas y verificación de firma y suma de comprobación de cada versión del modelo antes de su aprobación.
FirmasPlausibilidadInterfaces
Trazabilidad¿Se podrá demostrar después qué ocurrió?
- Escenario: tras un tratamiento retrasado no está claro qué versión del modelo emitió qué indicación ni si la médica la confirmó o la descartó.
- Consecuencia: el análisis de causas, la notificación y la aclaración de responsabilidades se basan en suposiciones.
- Contramedidas: registros sincronizados en el tiempo y protegidos contra la manipulación, con versión del modelo, referencia de la entrada y acción del usuario; conservación mínima de seis meses.
Registro de eventosVersión del modeloInalterabilidad
Confidencialidad¿Adónde van los datos de salud?
- Escenario: un asistente basado en un modelo de lenguaje que redacta informes médicos accede mediante un sistema de recuperación (Retrieval-Augmented Generation, RAG) a una base de conocimiento compartida y cita fragmentos de la historia clínica de otro paciente.
- Consecuencia: vulneración del secreto médico y de la protección de datos y, en su caso, notificación a la autoridad de control, a ser posible en un plazo de 72 horas.
- Contramedidas: minimización de datos y seudonimización, permisos del sistema de recuperación separados estrictamente por paciente y rol, filtros de salida y acuerdos claros de encargo del tratamiento.
Protección de datosSistemas de recuperaciónSeudonimización
Disponibilidad¿Qué pasa si la IA no está disponible?
- Escenario: el servicio de inferencia en la nube para la detección de ictus está sobrecargado o se ralentiza por un exceso de solicitudes.
- Consecuencia: la evaluación de las imágenes se retrasa en una situación en la que cada minuto cuenta.
- Contramedidas: un proceso alternativo sin IA bien ensayado, limitación de capacidad y de tasa de peticiones, disponibilidad acordada por contrato y monitorización de los tiempos de respuesta.
Plan de contingenciaLimitación de tasaDisponibilidad
Permisos¿Puede la IA hacer más de lo debido?
- Escenario: un agente de IA con permisos de escritura en el sistema de información hospitalaria lee un documento escaneado con instrucciones ocultas y, a continuación, modifica registros.
- Consecuencia: cambios no autorizados en órdenes médicas o datos maestros, provocados por la inyección de instrucciones y una autonomía excesiva del agente.
- Contramedidas: privilegios mínimos para los agentes, confirmación humana de las acciones de escritura, separación entre datos e instrucciones y red teaming de IA periódico.
Privilegios mínimosExcessive AgencyRed teaming de IA
Análisis en profundidad
Operar la IA con seguridad: nueve capítulos desde la perspectiva del centro
Los capítulos van de los ámbitos de uso a la normativa y los roles, y de ahí al modelo de amenazas, la evaluación, las medidas y un plan de arranque. En todo momento se distingue qué exige la ley, qué recomienda una guía y qué ha demostrado su eficacia en la práctica.
La IA en el día a día clínico: ámbitos de uso y tipos de riesgo
En muchos centros, la IA ya es rutina, a menudo repartida entre servicios, vías de compra y contratos. Por eso, el primer paso es una visión de conjunto honesta.
El abanico va desde sistemas que en radiología marcan hallazgos sospechosos y priorizan los casos urgentes, pasando por puntuaciones de alerta temprana en cuidados intensivos, análisis en laboratorio y anatomía patológica y propuestas de dosificación, hasta modelos de lenguaje que redactan informes médicos o documentan consultas. A ello se suman herramientas sin relación directa con el paciente, por ejemplo para la planificación de turnos, la gestión de camas o la programación de citas. Cuanto más cerca de la decisión diagnóstica o terapéutica trabaja un sistema, más directamente afectan sus errores a las personas.
Basta una actualización que nadie ha advertido, una base de datos en la que apenas aparecen determinados grupos de pacientes o una calibración desplazada para que cambien los resultados, a menudo sin que se note en la rutina de la planta. Para el centro, la pregunta decisiva no es si un sistema es «inteligente», sino qué decisión influye, quién confía en sus resultados y qué ocurre cuando se equivoca o deja de funcionar.
Tres grupos de riesgos
- Riesgos técnicos: clasificaciones erróneas, rendimiento del modelo en declive, ataques a los datos, al modelo o a las interfaces, y caídas de servicios.
- Riesgos organizativos: responsabilidades difusas, falta de formación, actualizaciones sin control, uso de herramientas de IA no autorizadas y lagunas en la gestión de incidentes.
- Riesgos éticos y jurídicos: discriminación de grupos de pacientes, falta de trazabilidad, infracciones de la protección de datos y pérdida de confianza entre profesionales y pacientes.
Dos conceptos imprescindibles
La deriva del modelo designa la pérdida progresiva de rendimiento de un modelo porque los datos de entrada, la población de pacientes, los equipos o los procesos clínicos han cambiado respecto a las condiciones de la validación. La guía MDCG 2025-6 recomienda diseñar los conjuntos de datos de modo que los sesgos no intencionados y la deriva de los datos sigan siendo controlables y que puedan identificarse los subgrupos en los que un modelo rinde peor, también con el paso del tiempo.
El sesgo de automatización es la tendencia a confiar en exceso en los resultados de una máquina o a apoyarse en ellos sin cuestionarlos. El AI Act exige que las personas encargadas de la supervisión estén en condiciones de reconocer esta tendencia, interpretar correctamente los resultados, desestimarlos en el caso concreto y detener el sistema mediante un botón de parada o un procedimiento similar.
Esta página resume el artículo técnico «Risikomanagement für KI-Systeme im Medizinbetrieb» (gestión de riesgos de sistemas de IA en centros sanitarios), publicado en alemán en mt|medizintechnik, número 2.2026; lo reorganiza y lo completa con la evolución hasta octubre de 2026, en especial el Digital Omnibus del AI Act.
Normativas que interactúan y qué se aplica cuándo
En el uso de la IA en la asistencia sanitaria confluyen cinco normativas. Se dirigen a roles distintos y tienen fechas clave diferentes.
El AI Act no califica la IA médica como de alto riesgo de forma generalizada. Lo determinante es la vía de la legislación de producto: si la IA es en sí misma un producto sanitario o un producto para diagnóstico in vitro, o un componente de seguridad de estos, y en su evaluación de la conformidad debe intervenir un organismo notificado, se considera un sistema de IA de alto riesgo. Como el MDR clasifica por regla general al menos en la clase IIa el software que aporta información para decisiones diagnósticas o terapéuticas, esto se cumple en la mayoría de las aplicaciones de IA diagnósticas y terapéuticas. Los requisitos del AI Act se examinan entonces dentro del procedimiento MDR del organismo notificado; no surge una segunda certificación.
Además, el AI Act enumera directamente como de alto riesgo algunos usos del ámbito sanitario: la evaluación de llamadas de emergencia y el triaje de pacientes de urgencias, las decisiones de las autoridades sobre el acceso a prestaciones sanitarias públicas y la evaluación de riesgos y fijación de precios en los seguros de salud y de vida. Si un sistema de triaje de este tipo es a la vez un producto sanitario con organismo notificado, prevalece la vía de la legislación de producto.
| Normativa | Destinatario | Importancia para el uso de la IA en el centro | Fecha clave |
|---|---|---|---|
| AI Act (Reglamento de IA) | Proveedores y responsables del despliegue | Obligaciones de alto riesgo para productos sanitarios con IA con organismo notificado y para usos listados directamente; las prohibiciones y la alfabetización en IA ya se aplican | 02/12/2027 o 02/08/2028 |
| MDR e IVDR | Fabricantes | Clasificación, evaluación clínica, gestión de riesgos y vigilancia del producto; marco en el que se examinan también los requisitos de IA | MDR aplicable desde el 26/05/2021 |
| Cyber Resilience Act | Fabricantes de productos no sanitarios con elementos digitales | Afecta al entorno de TI y a los componentes, no al producto sanitario; útil como requisito de compra | Notificaciones desde el 11/09/2026, plena aplicación el 11/12/2027 |
| NIS2 y ley BSI (Alemania) | Hospitales sujetos como entidades especialmente importantes o importantes | Gestión de riesgos, seguridad de la cadena de suministro y notificaciones en tres fases, también ante incidentes en sistemas de IA | Nueva ley BSI desde el 06/12/2025 |
| RGPD | El centro como responsable del tratamiento | Base jurídica, evaluación de impacto relativa a la protección de datos y notificación de violaciones de seguridad, a ser posible en 72 horas | Derecho vigente |
Resumen simplificado, situación a octubre de 2026. Que una normativa se aplique depende en cada caso de la finalidad prevista, la clase del producto, el tamaño y el rol del centro.
Cómo encajan NIS2 y la protección de datos
Para los hospitales que la ley BSI alemana, con la que Alemania transpone NIS2, considera entidades especialmente importantes o importantes, los sistemas de IA forman parte de la TI que debe protegerse: un incidente de seguridad significativo en un servicio de IA debe notificarse pronto, con una alerta temprana a más tardar a las 24 horas, una notificación con una primera evaluación a las 72 horas y un informe final como máximo un mes después. La protección de datos exige una evaluación de impacto relativa a la protección de datos (EIPD) para los tratamientos de alto riesgo; el AI Act obliga a los responsables del despliegue a utilizar para ello la información facilitada por el proveedor.
Calendario desde la perspectiva del centro
- Desde el 2 de febrero de 2025: prohibición de determinadas prácticas de IA; obligación de fomentar la alfabetización en IA de la plantilla, que desde el Omnibus no exige expresamente garantizar un nivel de competencia.
- Desde el 2 de agosto de 2026: aplicación general del AI Act y obligaciones de transparencia; supervisión a cargo de la Oficina Europea de IA y de las autoridades nacionales.
- Desde el 11 de septiembre de 2026: obligaciones de notificación de los fabricantes según el Cyber Resilience Act para vulnerabilidades explotadas activamente e incidentes de seguridad graves.
- A partir del 2 de diciembre de 2027: obligaciones de alto riesgo para usos listados directamente, por ejemplo un triaje de urgencias que no se evalúe como producto sanitario con organismo notificado.
- A partir del 2 de agosto de 2028: obligaciones de alto riesgo para los productos sanitarios con IA, tanto para proveedores como para responsables del despliegue. Los sistemas introducidos antes en el mercado solo quedan afectados tras cambios significativos en su diseño; los sistemas destinados a autoridades públicas deben cumplir a más tardar el 2 de agosto de 2030.
El Omnibus incluye además una vía abierta cuyo resultado aún está por ver: para los productos con normativa sectorial propia, entre ellos los productos sanitarios, la Comisión puede limitar mediante un acto delegado determinados requisitos del AI Act, siempre que la normativa sectorial ofrezca una protección equivalente. Tiene de plazo hasta el 2 de agosto de 2027. Para la planificación en los hospitales cambia poco, porque las obligaciones del responsable del despliegue no se ven afectadas. Más lejos llega una propuesta de la Comisión de diciembre de 2025 para revisar el MDR y el IVDR: trasladaría los productos sanitarios con IA a un grupo de regulación más ligero del AI Act, de modo que los requisitos de IA se aplicarían prioritariamente a través del MDR. No está aprobada; hasta entonces rigen las fechas aquí indicadas.
Responsabilidad compartida entre proveedor y responsable del despliegue
El AI Act asigna las obligaciones con claridad a cada rol. Pero un sistema solo es seguro cuando ambas partes encajan sus piezas.
Proveedor es quien desarrolla un sistema de IA o encarga su desarrollo y lo introduce en el mercado o lo pone en servicio con su propio nombre; en los productos sanitarios suele ser el fabricante según el MDR. Responsable del despliegue es quien utiliza el sistema profesionalmente bajo su propia responsabilidad. La guía MDCG 2025-6 aclara que el responsable del despliegue no equivale al «usuario» del MDR: en el hospital, el responsable del despliegue es el centro; la médica en su puesto de diagnóstico es la usuaria.
| Tarea | Proveedor (fabricante) | Responsable del despliegue (hospital, consulta, laboratorio, centro ambulatorio) | Interfaz común |
|---|---|---|---|
| Gestión de riesgos | Sistema de gestión de riesgos a lo largo del ciclo de vida, engranado con la ISO 14971 | Evaluación del uso concreto en el propio entorno, procesos y grupos de pacientes | Revisiones de riesgos periódicas, intercambio sobre riesgos residuales y límites de rendimiento |
| Datos | Gobernanza de los datos de entrenamiento, validación y prueba, incluido su origen | Idoneidad y representatividad de los datos de entrada que aporta el centro | Información sobre el origen de los datos y las poblaciones de validación |
| Transparencia | Instrucciones de uso con rendimiento, límites y medidas de supervisión | Uso conforme a las instrucciones, información a la plantilla e información al paciente cuando sea obligatoria o médicamente aconsejable | Material de formación comprensible y guías rápidas |
| Supervisión humana | Posibilidades de intervención y parada desde el diseño | Designación de personas de supervisión competentes, formadas y con autoridad | Reglas acordadas sobre cuándo desestimar un resultado o detener el sistema |
| Registro de eventos | Hacer posible técnicamente el registro automático | Conservar los registros bajo control propio durante al menos seis meses | Acceso a los registros para el análisis de incidentes |
| Cambios | Evaluar las actualizaciones y documentar los cambios predeterminados | Probar y aprobar las actualizaciones, mantener una vía de vuelta atrás | Información de versiones y plazos de preaviso |
| Incidentes | Vigilancia según el MDR, acciones correctivas, avisos de seguridad | Vigilar el funcionamiento; ante un riesgo, suspender el uso e informar al proveedor y a la autoridad; ante un incidente grave, primero al proveedor | Procedimiento común y ensayado de gestión de incidentes |
Representación simplificada. Son determinantes las obligaciones del AI Act y del MDR, así como los contratos de cada caso.
Cuándo el propio centro se convierte en proveedor
- Comercializa con su propio nombre o marca un sistema de alto riesgo ya introducido en el mercado.
- Modifica sustancialmente un sistema de alto riesgo, es decir, de un modo no previsto en la evaluación de la conformidad original y que afecta a la conformidad o a la finalidad.
- Utiliza un sistema que hasta entonces no era de alto riesgo, también un modelo de lenguaje de uso general, para un fin que lo convierte en sistema de alto riesgo.
Según MDCG 2025-6, tras una modificación sustancial hace falta una nueva evaluación de la conformidad aunque el centro solo siga utilizando el sistema modificado para sí mismo. En cambio, los cambios fijados y evaluados de antemano por el fabricante, por ejemplo en un plan de cambios predeterminados, no se consideran sustanciales. Los desarrollos propios que un centro sanitario utiliza exclusivamente de forma interna conforme a las reglas de los productos de fabricación propia (in-house) no son, según la guía, IA de alto riesgo; las demás obligaciones del AI Act se mantienen.
Qué debe figurar en el contrato
- Información sobre el origen de los datos, las poblaciones de validación y los límites de rendimiento conocidos.
- Política de actualizaciones con plazos de preaviso, información de versiones y opción de vuelta atrás.
- Acceso a los registros y apoyo en el análisis de incidentes y en la evaluación de impacto relativa a la protección de datos.
- Vías de notificación, tiempos de respuesta y personas de contacto para cuestiones de seguridad.
- Compromisos de seguridad para componentes en la nube y bibliotecas de terceros, incluida la lista de materiales de software (SBOM).
- Fin del soporte y devolución o eliminación ordenada de los datos al terminar el contrato.
Gestión de riesgos a lo largo del ciclo de vida
La gestión de riesgos del centro no es un proyecto con fecha de cierre. Acompaña al sistema de IA desde la primera idea hasta su retirada.
La ley solo impone al proveedor un sistema de gestión de riesgos propio en el sentido del AI Act. Los responsables del despliegue tienen obligaciones de vigilancia, supervisión, datos, registro y notificación. Aun así, una gestión de riesgos estructurada en el centro es la base práctica para cumplirlas. La norma para operadores IEC 80001-1 describe precisamente este enfoque para los productos sanitarios conectados y el software sanitario: gestión de riesgos antes, durante y después de su integración en la TI del hospital.
- 1Antes de la compra: finalidad y clasificación
Aclarar el beneficio clínico, la finalidad prevista, el rol del centro y la clasificación regulatoria. Fijar criterios de aceptación: qué tasas de error y qué riesgos residuales son asumibles para este uso, y quién lo decide.
- 2Antes de la puesta en servicio: prueba en el propio entorno
Comprobar con datos propios y representativos si en la población del centro se alcanza el rendimiento declarado por el fabricante. Asegurar interfaces, permisos y segmento de red, designar y formar a las personas de supervisión y definir el proceso alternativo.
- 3En operación: vigilancia y retroalimentación
Observar de forma continua los indicadores de rendimiento, las tasas de desestimación, la calidad de los datos y la disponibilidad. Documentar las anomalías, comunicarlas al proveedor y, si hay riesgo, suspender el uso.
- 4Ante cambios: aprobación controlada
Cada actualización del modelo, cada nueva interfaz y cada nuevo ámbito de uso pasa por evaluación, prueba, aprobación y documentación. Comprobar si el fabricante había predeterminado el cambio o si este situaría al centro en el rol de proveedor.
- 5En la retirada: una despedida ordenada
Garantizar un proceso sustitutivo, conservar los registros y evidencias según los plazos de conservación, cerrar accesos e interfaces, pedir al proveedor que elimine los datos y aprovechar la experiencia en la siguiente compra.
Un modelo de amenazas para la IA médica
Las amenazas se encuentran mejor siguiendo los flujos de datos: de dónde vienen las entradas, dónde se ejecuta el modelo y adónde van los resultados.
STRIDE se remonta a Loren Kohnfelder y Praerit Garg, que describieron el esquema en Microsoft en 1999. Asigna las amenazas a seis categorías y se aplica bien sobre un diagrama de flujo de datos: para cada componente y cada conexión se pregunta qué categoría es concebible allí. En un sistema de diagnóstico por imagen con IA suelen incluirse el equipo de imagen (en radiología, la «modalidad»), el archivo de imágenes, el servicio de inferencia —local o en la nube—, la visualización de resultados, el sistema de información hospitalaria y el canal de actualizaciones del fabricante.
| Categoría | Pregunta guía | Punto de ataque típico en la operación de IA |
|---|---|---|
| Spoofing – suplantación de identidad | ¿Puede alguien hacerse pasar por un sistema o una persona autorizados? | Equipos de imagen, cuentas de servicio, interfaces de programación del servicio de inferencia |
| Tampering – manipulación | ¿Pueden alterarse sin que se note las entradas, el modelo o los resultados? | Interfaces de laboratorio y de imagen, archivos del modelo, canal de actualizaciones |
| Repudiation – repudio | ¿Puede demostrarse a posteriori quién desencadenó y decidió qué? | Registros, marcas de tiempo, versiones |
| Information Disclosure – divulgación de información | ¿Pueden filtrarse datos de salud o detalles internos del modelo? | Transmisión a la nube, sistemas de recuperación de los modelos de lenguaje, registros del fabricante |
| Denial of Service – denegación de servicio | ¿Qué ocurre ante una sobrecarga o una caída? | Inferencia en la nube, red, servidor de licencias |
| Elevation of Privilege – elevación de privilegios | ¿Puede un usuario o un agente hacer más de lo previsto? | Interfaces de administración, agentes con permisos de escritura |
El explorador STRIDE del resumen, más arriba, muestra escenarios concretos con sus consecuencias y contramedidas.
Amenazas específicas de la IA
El propio AI Act menciona ataques típicos contra la IA: el envenenamiento de datos y de modelos, las entradas modificadas deliberadamente para engañar a un modelo, los ataques a la confidencialidad y la explotación de debilidades del modelo. Para las aplicaciones con modelos de lenguaje, el OWASP Top 10 for LLM Applications, en su versión de 2026, ofrece una clasificación actualizada. Para los centros son relevantes sobre todo estos patrones:
Data and Model Poisoning
Datos de entrenamiento o de ajuste fino manipulados desplazan el comportamiento del modelo, por ejemplo para que pase por alto sistemáticamente determinados hallazgos.
Entradas adversarias
Imágenes o señales mínimamente alteradas provocan clasificaciones erróneas sin que las personas perciban la diferencia.
Prompt Injection
Instrucciones ocultas en documentos, imágenes o archivos de audio llevan a un modelo de lenguaje a ignorar sus directrices.
Sensitive Information Disclosure
Un modelo revela en sus respuestas datos personales o contenidos confidenciales de su contexto.
Excessive Agency
Agentes con demasiados permisos o muy poco control ejecutan acciones de gran alcance en los sistemas clínicos.
Misinformation
Afirmaciones verosímiles pero falsas pasan sin verificar a la documentación o a las decisiones.
Supply Chain
Modelos, bibliotecas o conjuntos de datos comprometidos de terceros llegan al hospital a través del fabricante.
Unbounded Consumption
Un exceso de solicitudes agota los recursos de cómputo o el presupuesto; también cuenta el intento de replicar un modelo mediante consultas masivas.
Evaluar el impacto: probabilidad, gravedad y sesgo
Solo la evaluación convierte una lista de amenazas en una lista de prioridades. Cuentan tanto las consecuencias clínicas como la protección de datos y la equidad.
Ha dado buen resultado una matriz con dos ejes. En uno figura la probabilidad, alimentada por factores técnicos como la superficie de ataque y la robustez del modelo, por factores organizativos como el nivel de formación y la madurez de los procesos, y por factores humanos como la presión asistencial y el sesgo de automatización. En el otro figura la gravedad de las consecuencias: médicas, de protección de datos, operativas y en términos de confianza en el centro.
| Nivel | Pregunta guía | Ejemplo |
|---|---|---|
| Paciente individual | ¿Puede un error poner en peligro de forma inmediata la salud o la vida? | Una puntuación de alerta temprana salta demasiado tarde en una paciente y el tratamiento empieza con retraso. |
| Personal y operación | ¿Cómo cambia el sistema la carga de trabajo, los procesos y la atención? | Demasiadas falsas alarmas provocan fatiga de alarmas y las advertencias reales pasan desapercibidas. |
| Grupos de pacientes y sociedad | ¿Reciben determinados grupos sistemáticamente una peor atención? | Un modelo entrenado sobre todo con datos de un grupo de edad detecta con menos frecuencia los hallazgos en otros grupos. |
Revisar el sesgo de forma específica
Los sesgos surgen cuando los datos de entrenamiento no reflejan la población de pacientes del propio centro o cuando cambian procesos y equipos. Por eso, los centros deberían analizar los indicadores de rendimiento no solo en conjunto, sino también por subgrupos relevantes, siempre que los datos y la base jurídica lo permitan. Desde el Omnibus, el AI Act permite a los responsables del despliegue de sistemas de alto riesgo tratar excepcionalmente categorías especiales de datos personales, como los datos de salud, para detectar sesgos, con estrictas garantías y sin que de ello se derive una obligación.
Evaluación de impacto sobre los derechos fundamentales: cuándo es obligatoria
El AI Act solo exige una evaluación de impacto sobre los derechos fundamentales para los usos de alto riesgo que él mismo enumera, y únicamente a los organismos públicos y a las entidades privadas que prestan servicios públicos, así como a quienes evalúan la solvencia o fijan los precios de seguros de vida y de salud. Los hospitales públicos y los privados con encargo asistencial pueden verse afectados, por ejemplo, al usar un sistema de triaje en urgencias; si ese sistema es a la vez un producto sanitario con organismo notificado, conviene comprobar en cada caso si la obligación se aplica, dada la prevalencia de la legislación de producto. Para los productos sanitarios con IA que son de alto riesgo únicamente por la vía del MDR, esta obligación no rige. El Omnibus permite remitirse a una evaluación de impacto relativa a la protección de datos ya realizada.
Medidas: prevención, detección, corrección y evidencia
Un tratamiento eficaz de los riesgos se apoya en cuatro pilares. Ninguno se sostiene por sí solo.
- 1Prevención
La seguridad empieza en la selección: exigir al proveedor seguridad desde el diseño (secure by design), validar con datos de prueba propios y representativos, e implantar segmentación de red, autenticación multifactor y permisos basados en roles. Quien, antes de la puesta en producción, recaba una segunda mirada independiente —de una auditoría de seguridad externa o de un hospital asociado con experiencia en el mismo ámbito de uso— detecta los puntos ciegos antes de que afecten a los pacientes.
- 2Detección
Advertir pronto las desviaciones: vigilar la deriva en los indicadores de rendimiento y en los datos de entrada, analizar los registros, definir alertas ante comportamientos inusuales y usar como indicador temprano las desestimaciones por parte del personal. En cuidados intensivos y en urgencias cuenta la rapidez con que una anomalía llega al equipo responsable.
- 3Corrección
Cuando algo sale mal, las personas conservan la última palabra en los puntos críticos y pueden detener el sistema. Los procesos alternativos sin IA, la posibilidad de volver a una versión anterior del modelo, unas vías de escalado claras y un procedimiento de gestión de incidentes ensayado limitan el daño.
- 4Evidencia
La documentación lo une todo: clasificación, evaluación de riesgos, resultados de las pruebas, aprobaciones, formaciones, desestimaciones, incidentes y correcciones. Acredita el cumplimiento de las obligaciones ante la supervisión y los auditores y es la base de la mejora continua.
Notificar cuando la situación es seria
Si el centro tiene motivos para pensar que el uso entraña un riesgo, informa sin demora al proveedor o al distribuidor y a la autoridad de vigilancia del mercado, y suspende el uso. Ante un incidente grave, el AI Act exige informar sin demora, en primer lugar, al proveedor. En los productos sanitarios con IA, los incidentes relacionados con la salud siguen el sistema de vigilancia del MDR: el fabricante notifica, según la gravedad, en un plazo máximo de 15, 10 o 2 días. En Alemania, además, operadores y usuarios deben notificar sin demora los presuntos incidentes graves a la autoridad federal competente, por lo general el BfArM. En esos casos, por la vía del AI Act solo deben notificarse las infracciones de obligaciones que protegen los derechos fundamentales. En paralelo pueden surgir notificaciones según la ley BSI y la normativa de protección de datos.
Medidas concretas de un vistazo
- Inventario de todos los sistemas de IA con finalidad, clasificación, responsables y flujos de datos.
- Personas de supervisión designadas para cada sistema, con formación documentada y autoridad para desestimar resultados.
- Registro con versión del modelo y acción del usuario, conservado durante al menos seis meses.
- Procedimiento de aprobación de actualizaciones con pruebas en un entorno de referencia.
- Pruebas de seguridad periódicas y red teaming de IA, sobre todo en modelos de lenguaje y agentes.
- Matriz de notificación acordada para el proveedor, la vigilancia de productos sanitarios, el BSI y la autoridad de protección de datos.
Integración en el SGSI y en el sistema de gestión de IA
La gestión de riesgos de IA funciona mejor integrada en los sistemas de gestión existentes que como un elemento aparte.
Muchos centros ya cuentan con un sistema de gestión de la seguridad de la información (SGSI), una gestión de la calidad y una gestión de la protección de datos. Los riesgos de la IA pueden incorporarse a ellos: como categoría de riesgo propia, con controles propios y con un papel claro en la aprobación de nuevos sistemas. El siguiente resumen muestra qué aporta cada norma.
ISO/IEC 27001
Marco para la gestión de la seguridad de la información: inventario de activos, control de accesos, gestión de proveedores, registro y gestión de incidentes; la base de toda protección de la IA.
ISO/IEC 42001
Sistema de gestión de IA certificable con roles, políticas y evaluación de impacto. La norma es voluntaria y no otorga presunción de conformidad con el AI Act.
ISO/IEC 23894
Guía de gestión de riesgos de la IA dirigida expresamente también a las organizaciones que despliegan o usan IA; por tanto, muy adecuada para los centros.
IEC 80001-1
Norma para operadores de productos sanitarios conectados y software sanitario: seguridad, eficacia y seguridad de la información en su integración y uso en la TI del hospital.
ISO 14971
Norma básica armonizada bajo el MDR para la gestión de riesgos del producto por parte del fabricante. Los centros deberían alinear su evaluación con sus conceptos para que la información sea compatible.
BS/AAMI 34971
Guía de 2023 que traslada la lógica de la ISO 14971 al aprendizaje automático, por ejemplo a los problemas de datos y de rendimiento; útil para el diálogo con los fabricantes.
Para los hospitales sujetos a la ley BSI, la integración es también jurídicamente lógica: las medidas de gestión de riesgos exigidas incluyen, entre otras, la gestión de incidentes, la seguridad de la cadena de suministro y la seguridad en la adquisición, el desarrollo y el mantenimiento, incluida la gestión de vulnerabilidades. Los servicios de IA y sus proveedores forman parte, por tanto, de la gestión de proveedores y de vulnerabilidades del SGSI.
Plan de arranque de 90 días para hospitales
Hasta diciembre de 2027 o agosto de 2028 hay tiempo, pero no demasiado. Una entrada estructurada en tres meses aporta visión de conjunto, cierra las mayores brechas y prepara la siguiente fase.
- 1Días 1–15: asignar la responsabilidad
Designar una unidad responsable de la IA, reunir en un comité a ingeniería clínica, seguridad informática, protección de datos, gestión de la calidad y dirección médica, y vincular a este comité la aprobación de nuevos sistemas de IA.
- 2Días 16–30: elaborar el inventario
Registrar todos los sistemas de IA, también las funciones integradas en equipos y servicios en la nube. Anotar para cada sistema la finalidad, el proveedor, los flujos de datos, los grupos de usuarios y la clasificación regulatoria.
- 3Días 31–45: priorizar los riesgos
Elaborar un modelo de amenazas STRIDE para los sistemas con mayor relación con el paciente y evaluar su impacto. El resultado es una lista de las medidas más urgentes.
- 4Días 46–60: contratos y proveedores
Revisar los contratos vigentes en cuanto a política de actualizaciones, acceso a registros, origen de los datos, vías de notificación y fin del soporte; renegociar los compromisos que falten y fijar requisitos para las futuras compras.
- 5Días 61–75: supervisión y competencias
Designar personas de supervisión para cada sistema, impartir formación adaptada a cada colectivo sobre los límites de rendimiento y el sesgo de automatización, e informar a la plantilla y a sus representantes.
- 6Días 76–90: consolidar la operación
Poner en marcha la vigilancia y la conservación de registros, implantar el procedimiento de cambios y la matriz de notificación, realizar un ejercicio de gestión de incidentes y aprobar el plan para los doce meses siguientes.
El plan es una orientación y no sustituye el análisis de cada caso. El alcance y el orden dependen del tamaño, del encargo asistencial y del parque de IA del centro.
Artículo técnico · mt|medizintechnik
Gestión de riesgos de sistemas de IA en centros sanitarios
En su artículo, publicado en alemán, Valeri Milke, CEO de VamiSec GmbH y Lead Auditor de ISO/IEC 27001 e ISO/IEC 42001, describe cómo los centros sanitarios pueden proteger el uso de la IA en la asistencia con una gestión de riesgos estructurada, entre el AI Act, el MDR y el Cyber Resilience Act. Esta página resume el artículo, lo reorganiza y lo actualiza a octubre de 2026, en especial con las fechas fijadas por el Digital Omnibus.
Número2.2026
EditorialTÜV Media
Tema centralMedicina personalizada
Extensiónpágs. 8–12, 3 figuras, 1 tabla
- Cuanto más interviene la IA en las decisiones clínicas, más se convierte la gestión de riesgos en una tarea de la dirección del centro.
- Proveedor y centro comparten la responsabilidad; lo decisivo son las interfaces entre ambos.
- Un modelo de amenazas STRIDE, completado con ataques propios de la IA, saca a la luz las vulnerabilidades a tiempo.
- Prevención, detección, corrección y evidencia forman juntas la base de la confianza.
El artículo completo se ha publicado en la edición impresa y en el e-paper para suscriptores.
FAQ
Preguntas frecuentes sobre la gestión de riesgos de IA en centros sanitarios
Respuestas breves para dirección hospitalaria, ingeniería clínica, TI hospitalaria y responsables de calidad y asuntos regulatorios; situación a octubre de 2026.
En los sistemas de alto riesgo, el hospital, como responsable del despliegue, debe usar el sistema conforme a las instrucciones, confiar la supervisión humana a personas competentes, formadas y con autoridad, vigilar el funcionamiento, comprobar la idoneidad de los datos de entrada que aporta, conservar al menos seis meses los registros automáticos e informar a la plantilla antes del uso. Ante un riesgo, suspende el uso y avisa al proveedor y a la vigilancia del mercado; ante un incidente grave, primero al proveedor. Además, siempre debe fomentar la alfabetización en IA.
A partir del 2 de agosto de 2028, fecha fijada por el Digital Omnibus, vigente desde el 27 de julio de 2026, para proveedores y responsables del despliegue de IA en productos sanitarios y de diagnóstico in vitro con organismo notificado. Para los usos que el propio AI Act califica de alto riesgo, como el triaje de urgencias, rige el 2 de diciembre de 2027, salvo que sean a la vez productos sanitarios con organismo notificado. Prohibiciones, alfabetización en IA y transparencia ya se aplican. Una propuesta de revisión del MDR, aún no aprobada, podría cambiar esta relación. Para los sistemas introducidos lícitamente en el mercado o puestos en servicio antes de la fecha correspondiente, las obligaciones de alto riesgo solo se aplican si su diseño se modifica de forma significativa después; los sistemas destinados a ser utilizados por autoridades públicas deben cumplirlas a más tardar el 2 de agosto de 2030.
No. Por regla general, la IA médica es de alto riesgo cuando es un producto sanitario o un componente de seguridad y en su evaluación de la conformidad debe intervenir un organismo notificado. Así ocurre en la mayoría de las aplicaciones diagnósticas y terapéuticas, porque el MDR suele clasificar ese software al menos en la clase IIa. En cambio, un asistente de documentación sin finalidad médica no suele ser un sistema de alto riesgo, salvo que se utilice para un fin expresamente listado.
No. Los productos sanitarios y los productos para diagnóstico in vitro están excluidos del Cyber Resilience Act, porque el MDR y el IVDR establecen sus propios requisitos de seguridad. Sin embargo, sí cubre los productos no sanitarios con elementos digitales de su entorno, como componentes de red o software de integración. Las obligaciones recaen en sus fabricantes: notificaciones desde el 11 de septiembre de 2026 y plena aplicación a partir del 11 de diciembre de 2027. Los hospitales pueden aprovecharlo en licitaciones y contratos.
Solo en determinados casos. El AI Act la exige a los organismos públicos y a las entidades privadas que prestan servicios públicos para los usos de alto riesgo que él mismo enumera, por ejemplo un sistema de triaje en urgencias. Para los productos sanitarios con IA que son de alto riesgo únicamente por la vía del MDR, la obligación no se aplica. Aun así, una evaluación de impacto estructurada es útil y puede combinarse con la evaluación de impacto relativa a la protección de datos.
Cuando ofrece un sistema de alto riesgo con su propio nombre o marca, lo modifica sustancialmente o utiliza para un fin de alto riesgo un sistema que hasta entonces no lo era. En ese caso asume las obligaciones del proveedor, incluida la evaluación de la conformidad; según MDCG 2025-6, también si solo utiliza el sistema para sí mismo. Los cambios fijados de antemano por el fabricante no se consideran sustanciales.
La deriva del modelo es la pérdida progresiva de rendimiento de un modelo de IA porque la población de pacientes, los equipos, los formatos de datos o los procesos clínicos han cambiado respecto a la validación. Se detecta mediante la vigilancia continua de los indicadores de rendimiento, de la distribución de los datos de entrada y de las tasas de desestimación, idealmente por subgrupos relevantes. Las anomalías deberían documentarse, aclararse con el proveedor y, si hay riesgo, llevar a la suspensión del uso.
Ayuda en lo organizativo, pero no sustituye ninguna obligación. ISO/IEC 42001 es un sistema de gestión de IA voluntario y certificable, con roles, políticas y evaluación de riesgos e impacto. No otorga presunción de conformidad con el AI Act. En los hospitales, la norma se combina bien con un SGSI conforme a ISO/IEC 27001 y con la IEC 80001-1 para productos sanitarios conectados.
Estándares y fuentes
Los contenidos de esta página se basan en las siguientes guías y estudios disponibles públicamente.
mt|medizintechnik · TÜV Media GmbH · 2026
Valeri Milke: «Risikomanagement für KI-Systeme im Medizinbetrieb» (gestión de riesgos de sistemas de IA en centros sanitarios), número 2.2026 ↗
Artículo técnico (en alemán) que esta página resume, actualiza y amplía; tema central del número: medicina personalizada.
Diario Oficial de la UE / EUR-Lex · 2024
Reglamento (UE) 2024/1689 (Reglamento de Inteligencia Artificial / AI Act) ↗
Art. 6(1) y anexo I (MDR/IVDR), anexo III, punto 5 (triaje de urgencias, prestaciones sanitarias), obligaciones de los responsables del despliegue art. 26, evaluación de impacto sobre los derechos fundamentales art. 27, cambio de rol art. 25, incidentes art. 73; aplicación general desde el 02/08/2026 (art. 113).
Diario Oficial de la UE / EUR-Lex · 2026
Reglamento (UE) 2026/1744 (Digital Omnibus on AI) ↗
De 08/07/2026, en vigor desde el 27/07/2026: obligaciones de alto riesgo del anexo III a partir del 02/12/2027 y del anexo I (entre otros, productos sanitarios) a partir del 02/08/2028; nueva redacción del art. 4; art. 4 bis (detección de sesgos); art. 2(13) (actos delegados).
Comisión Europea / EUR-Lex · 2025
COM(2025) 1023 final – Propuesta de simplificación del MDR y del IVDR (con modificación del Reglamento de IA) ↗
De 16/12/2025, aún en procedimiento legislativo: el MDR y el IVDR pasarían de la sección A a la sección B del anexo I del Reglamento de IA.
AI Board / Medical Device Coordination Group · 2025
AIB 2025-1 / MDCG 2025-6 – Interplay between the MDR & IVDR and the Artificial Intelligence Act ↗
36 preguntas sobre la interacción; tabla 1 sobre la clasificación de alto riesgo según la clase de producto; responsable del despliegue ≠ usuario del MDR; modificación sustancial (Q29/Q30); productos in-house (Q35). La fecha de 2027 de la pregunta 31 ha quedado superada por el Omnibus.
Diario Oficial de la UE / EUR-Lex · 2017
Reglamento (UE) 2017/745 sobre los productos sanitarios (MDR) ↗
Regla de clasificación 11 para software (anexo VIII), vigilancia art. 87 (15/10/2 días), productos in-house art. 5(5). Complemento en Alemania: obligación de notificar de operadores y usuarios según el § 3 MPAMIV.
Diario Oficial de la UE / EUR-Lex · 2024
Reglamento (UE) 2024/2847 (Cyber Resilience Act) ↗
Exclusión de los productos MDR/IVDR (art. 2(2)); obligaciones de notificación desde el 11/09/2026 (art. 14), plena aplicación a partir del 11/12/2027 (art. 71).
República Federal de Alemania · 2025
BSI-Gesetz (BSIG), ley alemana del BSI en la versión de la NIS2UmsuCG ↗
En vigor desde el 06/12/2025; entidades especialmente importantes e importantes (§ 28, anexo 1), medidas de gestión de riesgos (§ 30), fases de notificación 24 h / 72 h / 1 mes (§ 32).
Medical Device Coordination Group / Comisión Europea · 2020
MDCG 2019-16 Rev. 1 – Guidance on Cybersecurity for medical devices ↗
Responsabilidad compartida entre fabricante y operador; gestión de riesgos de seguridad a lo largo del ciclo de vida.
ISO · 2019
ISO 14971:2019 – Medical devices — Application of risk management to medical devices ↗
Norma básica armonizada (EN ISO 14971:2019/A11:2021) para la gestión de riesgos del producto.
ISO/IEC · 2023
ISO/IEC 23894:2023 – Artificial intelligence — Guidance on risk management ↗
Guía de gestión de riesgos específica de la IA para organizaciones que desarrollan, suministran o utilizan IA.
ISO/IEC · 2023
ISO/IEC 42001:2023 – AI management systems ↗
Sistema de gestión de IA certificable; voluntario, sin presunción de conformidad con el AI Act.
IEC · 2021
IEC 80001-1:2021 – Safety, effectiveness and security in the implementation and use of connected medical devices or connected health software ↗
Norma para operadores: gestión de riesgos antes, durante y después de la integración de productos sanitarios conectados en la TI del hospital.
BSI / AAMI · 2023
BS/AAMI 34971:2023 – Application of ISO 14971 to machine learning in artificial intelligence: Guide ↗
Traslada la lógica de la ISO 14971 a peligros específicos del aprendizaje automático, como los problemas de datos y de rendimiento.
OWASP GenAI Security Project · 2026
OWASP Top 10 for LLM Applications 2026 ↗
Lista actualizada de riesgos para aplicaciones con modelos de lenguaje (publicada el 03/08/2026), entre ellos Prompt Injection, Data and Model Poisoning y Excessive Agency.
Microsoft · 2026
Threats – Microsoft Threat Modeling Tool (STRIDE) ↗
Definición de las seis categorías STRIDE; el método se remonta a Kohnfelder y Garg (Microsoft, 1999).
¿Está bien protegido su uso de la IA?
En una primera reunión sin compromiso contrastamos sus aplicaciones de IA con las obligaciones del AI Act para los responsables del despliegue, con el MDR, la ley BSI y el RGPD, así como con ISO/IEC 27001, ISO/IEC 42001 e IEC 80001-1, y le entregamos una lista priorizada de próximos pasos.