Prompt Injection
Un comando de voz procedente del televisor, un cartel en la imagen de la cámara o una invitación de calendario controlan el dispositivo – también de forma intermodal, a través de imagen y sonido.
En cuanto un dispositivo incorpora IA, una prompt injection se convierte en un movimiento, una cerradura abierta o una imagen de cámara en la red equivocada. Modelamos las amenazas con STRIDE y MAESTRO, probamos desde la interfaz de depuración hasta el LLM y ejecutamos ataques ciberfísicos como red team – siguiendo OWASP LLM Top 10, AISVS, ISTG e IoT Top 10.
El pentesting de productos con IA evalúa dispositivos con inteligencia artificial integrada – robots, cobots, sistemas humanoides, cámaras con IA, asistentes de voz, juguetes con IA y Edge AI en máquinas – a través de todas sus capas: hardware, firmware, radio, API cloud, app, modelo en el dispositivo e integración del LLM. El objetivo es demostrar si un atacante puede tomar el control digital del producto o inducirlo a realizar acciones no deseadas en el mundo físico.
Las aplicaciones de LLM y de agentes sin dispositivo propio las probamos en nuestro servicio de Agentic AI Pentesting; los dispositivos conectados sin función de IA, en el de pentesting IoT.
Un producto con IA es a la vez dispositivo IoT, sistema de IA y – con motor, cerradura o válvula – sistema ciberfísico. Quien solo evalúa una de estas capas pasa por alto las cadenas de ataque que hay entre ellas.
El hardware, el firmware y la radio traen consigo las debilidades conocidas de los dispositivos conectados.
Los modelos en el dispositivo y los LLM en la nube abren nuevas clases de ataque.
Los actuadores y los sensores vinculan los ataques digitales con consecuencias reales.
Demostrado por investigadores de la Universidad de Tel Aviv, el Technion y SafeBreach contra Gemini y Google Home (Black Hat USA, agosto de 2025). Google había desplegado contramedidas antes de la publicación, como confirmaciones para acciones de riesgo. Artículo «Invitation Is All You Need»
Cada clase de producto tiene sus propias prioridades. Elija una categoría: verá las superficies de ataque típicas, las amenazas principales, nuestros focos de prueba y los estándares aplicables.
Los robots combinan actuadores, cámaras, radio y, cada vez más, planificadores basados en LLM. Un robot comprometido no es solo una fuga de datos, sino un riesgo para la seguridad de las personas que se encuentran cerca. A partir del 20 de enero de 2027, el Reglamento de Máquinas exige que los sistemas de mando resistan ataques malintencionados previsibles y que los sistemas con autoaprendizaje no abandonen el espacio de tareas y de movimiento definido.
Las cámaras inteligentes reconocen personas, matrículas o rostros directamente en el dispositivo o en la nube. Procesan datos de imagen altamente sensibles y, a menudo, biométricos – y con frecuencia son accesibles directamente desde internet.
Los asistentes LLM controlan la iluminación, la calefacción, las cerraduras y las cámaras – y, al hacerlo, leen correos electrónicos, calendarios y chats. Cualquiera de estas fuentes de datos puede contener instrucciones de un atacante.
Peluches que hablan, gafas con IA y gadgets con IA llevan los modelos de lenguaje a los cuartos infantiles y a la vida cotidiana. Además de la protección de datos, se trata de mecanismos de protección adecuados a la edad que no deben desaparecer con un jailbreak.
La inspección de calidad con IA, el mantenimiento predictivo y los robots móviles autónomos (AMR) funcionan en gateways edge en plena OT. Aquí cuentan la disponibilidad, la seguridad funcional y la protección del modelo como know-how.
La IA de diagnóstico, los robots asistenciales y los wearables de salud procesan datos sanitarios e influyen en los tratamientos. Aquí, las clasificaciones erróneas y las manipulaciones tienen una relevancia directa para los pacientes.
Así descomponemos un producto con IA en la prueba. Cada capa tiene sus propias amenazas, métodos de prueba y referencias. Haga clic en una capa.
Todo lo que un atacante puede introducir en la percepción del dispositivo sin tocarlo: imágenes, textos, sonidos, luz y señales de radio.
Cámaras, micrófonos, LiDAR, IMU y GNSS proporcionan los datos sobre los que deciden el modelo y el control.
El modelo en el dispositivo – reconocimiento de imágenes, modelo de lenguaje o modelo Vision-Language-Action – es a la vez objetivo de ataque y know-how digno de protección.
Motores, pinzas, cerraduras y válvulas convierten las decisiones en movimiento – protegidos (con suerte) por una capa de seguridad funcional determinista.
El bootloader, el sistema operativo, los servicios y el mecanismo de actualización determinan si las manipulaciones permanecen de forma persistente en el dispositivo.
La placa de circuito impreso, los chips de memoria y las interfaces son la vía directa al dispositivo para cualquiera que tenga acceso físico.
BLE, Wi-Fi, Zigbee, Thread/Matter, telefonía móvil y servicios locales conectan el dispositivo con la app, la nube y otros dispositivos.
La gestión de flotas, las API de los dispositivos y el backend LLM controlan muchos dispositivos a la vez – aquí, un único fallo escala a toda la flota.
Las apps móviles, los portales web y la teleoperación suelen ser la vía más cómoda hacia muchos dispositivos a la vez.
Los modelos preentrenados, las bibliotecas, los chips y los proveedores también determinan la seguridad – y deben documentarse conforme al CRA.
Antes de probar, modelamos. STRIDE aporta las seis preguntas sobre qué puede salir mal. MAESTRO, el framework de la Cloud Security Alliance para IA agéntica, indica dónde dentro de la arquitectura de IA. Para productos con sensores y actuadores, añadimos una capa para el mundo físico.
Spoofing, Tampering, Repudiation, Information Disclosure, Denial of Service y Elevation of Privilege – aplicados a cada flujo de datos y a cada límite de confianza del producto.
Siete capas, de Foundation Models a Agent Ecosystem, incluidas las amenazas transversales entre capas. Para los productos con IA, lo ampliamos con el mundo físico: sensores, actuadores y seguridad funcional.
Modelos en el dispositivo, modelos de lenguaje y Vision-Language-Action, LLM en la nube
Un modelo manipulado se hace pasar por el modelo del fabricante porque al cargarlo no se comprueban ni la firma ni el hash.
Pesos troyanizados o fine-tunes reaccionan ante un disparador – por ejemplo, un patrón en la imagen de la cámara – con una decisión errónea deliberada.
Sin el ID del modelo, el prompt y el nivel de confianza en el log, no es posible demostrar qué modelo desencadenó una acción.
Archivos de modelo sin cifrar o canales laterales en la NPU revelan la arquitectura y el know-how.
Entradas diseñadas a propósito disparan la carga de cómputo, la latencia y el consumo de batería hasta que fallan las funciones en tiempo real.
La prompt injection o el jailbreak llevan al modelo a ignorar reglas y roles (LLM01:2026).
Datos de sensores y telemetría, datos de entrenamiento y de campo, almacén de conocimiento local
Flujos de datos inyectados o reproducidos a través de MQTT o DDS sin protección simulan valores de medición reales.
Los datos de campo o las correcciones de los usuarios que se reintroducen envenenan el siguiente entrenamiento de la flota (LLM05:2026).
Sin trazabilidad de la procedencia (provenance) no es posible demostrar qué datos han entrado en un modelo.
Imágenes en bruto, grabaciones de voz o embeddings acaban sin cifrar en almacenamientos en la nube o en proveedores de etiquetado.
Avalanchas de telemetría bloquean las cargas y las actualizaciones; los búferes se desbordan.
Entradas manipuladas en el almacén RAG local controlan respuestas y acciones (LLM09:2026).
Planificadores, skills y llamadas a herramientas que se convierten en comandos del dispositivo
Voces, textos o dispositivos ajenos se tratan como usuarios autorizados porque no se autentica al remitente.
Una prompt injection indirecta a través del correo electrónico, el calendario o un cartel en la imagen de la cámara cambia el objetivo del planificador.
Las llamadas a herramientas dirigidas a motores, cerraduras o válvulas se registran sin desencadenante ni justificación.
El agente lee datos de la cámara o de contactos y los transmite en respuestas o en parámetros de herramientas.
Planes recursivos y tormentas de llamadas a herramientas bloquean el dispositivo o sobrecargan los backends (LLM06:2026).
El modelo puede hacer más de lo necesario: abrir puertas, modificar parámetros de seguridad funcional, cargar software adicional (LLM03:2026).
Hardware, firmware, sistema operativo edge, OTA y backend cloud
Sin Secure Element, las claves del dispositivo pueden extraerse y es posible registrar clones en la flota.
La ausencia de Secure Boot o las actualizaciones sin firmar permiten una manipulación persistente (OWASP IoT I4).
Los logs locales pueden modificarse o eliminarse tras un ataque.
UART/JTAG abiertos, memoria flash legible y claves de API codificadas de forma fija (OWASP IoT I1).
Las interferencias de radio o las actualizaciones defectuosas inutilizan dispositivos concretos o flotas enteras.
Servicios abiertos, accesos predeterminados o túneles de mantenimiento remoto conducen a root en el dispositivo (OWASP IoT I2).
Pruebas, monitorización, telemetría y supervisión de la flota
Un dispositivo comprometido sigue notificando «todo normal» a la monitorización y a la gestión de la flota.
Datos de evaluación y de aceptación manipulados ocultan deficiencias de robustez.
Sin logs correlacionados de sensor, modelo y actuador no es posible reconstruir un incidente – un problema para las notificaciones conforme al CRA.
Las cargas de diagnóstico contienen imágenes, ubicaciones o datos de audio.
Los atacantes generan eventos deliberadamente hasta que las anomalías reales pasan desapercibidas.
Dashboards o consolas remotas mal protegidos dan acceso a toda la flota.
Capa transversal: identidades, políticas, protección de datos y evidencias
Certificados compartidos o tokens predeterminados para toda una generación de dispositivos.
Las reglas de seguridad funcional y de protección de datos en prompts o archivos de configuración cambian sin que nadie lo note.
La falta de SBOM, informes de pruebas y procesos de gestión de vulnerabilidades pone en riesgo la conformidad CE y las obligaciones de notificación.
Cámaras y micrófonos captan a terceros; los datos biométricos entran en el ámbito del art. 9 del RGPD.
Sin actualizaciones de seguridad durante el periodo de soporte, el producto se convierte en un riesgo de responsabilidad.
Los límites de seguridad están en el system prompt en lugar de en una capa de políticas determinista.
Apps, skills, plataformas de hogar inteligente, servicios de socios y otros dispositivos
Skills o integraciones de terceros se hacen pasar por fiables.
Contenidos de un servicio conectado – calendario, correo electrónico, chat – controlan otro dispositivo.
En acciones a través de varias plataformas no es posible determinar qué agente desencadenó qué.
Los datos de voz y de cámara fluyen a terceros a través de las API del ecosistema.
Si la nube del fabricante falla, el dispositivo pierde funciones esenciales sin un modo de respaldo seguro.
Una autorización de objetos defectuosa en la API de la app abre dispositivos ajenos (OWASP API1).
Entorno, sensores, actuadores y seguridad funcional – el puente hacia el mundo real
Esta capa es una ampliación metodológica de VamiSec para la IA corporizada (Embodied AI) y no forma parte del framework oficial MAESTRO.
El láser, los ultrasonidos o el spoofing de GNSS o LiDAR engañan a la percepción, por ejemplo mediante comandos de voz inaudibles.
Pegatinas, carteles o textos en el campo de visión manipulan la detección y la planificación.
Sin un registro a prueba de manipulaciones, queda sin aclarar si fue una persona, el entorno o un atacante quien desencadenó un movimiento.
Un dispositivo comprometido espía viviendas, fábricas o clínicas a través de la cámara y el micrófono.
La activación deliberada de la parada de emergencia o de los campos de protección paraliza la producción.
Comandos de software eluden los límites de velocidad, fuerza o zona del control.
La edición de la lista de OWASP publicada en agosto de 2026 describe los riesgos de las aplicaciones de LLM – y ahora incluye expresamente los ataques a través de imagen y audio dentro de la prompt injection. En el dispositivo, los riesgos adquieren una nueva dimensión:
Un comando de voz procedente del televisor, un cartel en la imagen de la cámara o una invitación de calendario controlan el dispositivo – también de forma intermodal, a través de imagen y sonido.
El asistente revela claves de Wi-Fi, planos de las estancias, rostros o el contenido de conversaciones.
El modelo maneja cerraduras, placas de cocina o brazos robóticos sin confirmación – el ascenso con mayores consecuencias de la lista.
Modelos preentrenados, adaptadores y hubs de modelos introducen puertas traseras o código malicioso en el dispositivo.
Datos de flota, de entrenamiento o de fine-tuning envenenados hacen que el robot pase por alto obstáculos.
Las peticiones interminables agotan la batería y el presupuesto de API o sobrecalientan la NPU.
Instrucciones de mantenimiento alucinadas o una detección de objetos errónea conducen a acciones peligrosas.
El system prompt, los esquemas de herramientas y las reglas de seguridad del dispositivo pueden extraerse y utilizarse como plano para ataques.
Entradas manipuladas en el almacén de conocimiento local – por ejemplo, manuales de mantenimiento – controlan las respuestas.
Salidas del modelo sin validar se convierten en comandos de motor, comandos de shell o mensajes ROS.
Para las funciones agénticas, evaluamos además conforme al OWASP Top 10 for Agentic Applications 2026 (ASI01–ASI10). Si lo desea, también mapeamos los hallazgos a la edición anterior de 2025.
Combinamos listas de riesgos, estándares de verificación, guías de prueba y normas. Así, los hallazgos son comparables, trazables y directamente aprovechables para su documentación técnica. Estado de todas las versiones indicadas: 10 oct. 2026.
Marco de referencia para todas las funciones de LLM – desde Prompt Injection (LLM01) y Excessive Agency (LLM03) hasta Improper Output Handling (LLM10).
Para dispositivos con funciones agénticas: Goal Hijack (ASI01), Tool Misuse (ASI02), identidades, memoria e interacción entre varios agentes.
Requisitos verificables en 12 capítulos (C1–C12) y tres niveles (L1–L3) – nuestra base para los planes de prueba y los criterios de aceptación de la capa de IA.
32 casos de prueba en cuatro áreas: aplicación de IA, modelo, infraestructura y datos – desde Prompt Injection hasta Evasion Attacks.
Cuatro fases, desde la evaluación del modelo hasta la evaluación en tiempo de ejecución y de agentes – el armazón de nuestros escenarios de red teaming.
Riesgos de los modelos de ML clásicos en el dispositivo: Input Manipulation, Data Poisoning, Model Theft y más.
16 tácticas y 120 técnicas de ataques reales contra la IA – incluido Physical Environment Access (AML.T0041) y medios de engaño físicos como pegatinas adversarias (AML.T0008.003).
Casos de prueba por componente del dispositivo – procesador, memoria, firmware, interfaces, radio, interfaz de usuario – con modelos de atacante para el acceso físico y los privilegios.
Requisitos para ecosistemas IoT seguros en cinco capítulos, del ecosistema a la plataforma hardware – base para los criterios de bastionado.
Las diez clases de vulnerabilidades más frecuentes de los dispositivos conectados – sigue siendo el lenguaje común en las pruebas de penetración IoT.
Procedimiento de análisis de firmware: desde la recopilación de información, pasando por la extracción y la emulación, hasta el análisis en tiempo de ejecución y la explotación de binarios.
Mecanismos de seguridad de DDS, el middleware sobre el que funciona ROS 2: autenticación, control de acceso y cifrado entre nodos, implementados con SROS 2.
13 grupos de requisitos básicos para el IoT de consumo – desde «sin contraseñas predeterminadas universales» hasta la validación de los datos de entrada.
Evidencia de los requisitos de ciberseguridad de la Directiva sobre equipos radioeléctricos. Las restricciones afectan, entre otros, a las contraseñas, los controles parentales y los criterios de actualización.
13 principios en cinco fases del ciclo de vida para modelos y sistemas de IA – incluida la obligación de realizar pruebas de seguridad antes del despliegue (principio 9).
Proceso de desarrollo seguro (4-1) y requisitos técnicos para componentes (4-2) de productos industriales.
Terminología común para evasión, envenenamiento, ataques a la privacidad y uso indebido – incluidas la prompt injection indirecta y los agentes.
Traducción de trabajo al español del OWASP Internet of Things Top 10 (2018) – hasta hoy, la edición vigente. En los productos con IA, estas clases siguen siendo relevantes: a menudo son la puerta de entrada para los ataques a la capa de IA.
Desde el primer taller de arquitectura hasta el paquete de evidencias para la evaluación de la conformidad. Los módulos se basan unos en otros, pero también pueden contratarse por separado.
Modelamos su producto con STRIDE y MAESTRO – incluida la capa física – y derivamos de ello riesgos priorizados y un plan de pruebas.
Con el apoyo de VamiThreat: análisis STRIDE, MAESTRO y mapeo automático a MITRE ATT&CK y ATLAS.
Más sobre AI Threat ModelingPrueba grey box o white box en todas las capas: hardware, firmware, radio, API cloud, app, modelo en el dispositivo e integración del LLM.
Análisis de firmware y binarios asistido por IA con VamiReverse.
Solicitar un pentestSimulación de ataques orientada a objetivos, más allá de los límites entre capas: ¿puede un atacante llevar a su producto a realizar una acción no deseada en el mundo real?
Escalado con el AI Pentesting Agent de VamiRedteam (suites de prueba específicas para IA según MITRE ATLAS).
Conocer VamiRedteamTraducimos los hallazgos en evidencias para su documentación técnica y acompañamos la corrección hasta un retest satisfactorio.
SBOM por release y seguimiento de vulnerabilidades con VamiAppSec.
Ver el Reglamento de Ciberresiliencia (CRA)El modelo de amenazas guía la prueba: primero comprobamos lo que es realmente crítico para su producto.
Variantes del producto, alcance y entorno de pruebas, accesos y rules of engagement – con actuadores, incluido el concepto de seguridad funcional.
Resultado: Acuerdo de pruebas y autorización de seguridad funcional
STRIDE por flujo de datos y límite de confianza, estructurado según las capas MAESTRO más el mundo físico.
Resultado: Registro de amenazas y árboles de ataque
Derivación de los casos de prueba a partir del modelo de amenazas, mapeados a AISVS, ISTG, LLM Top 10 e IoT Top 10.
Resultado: Plan de pruebas priorizado
Hardware, firmware, radio, API cloud, app, modelo y LLM – cada capa con los métodos adecuados.
Resultado: Hallazgos validados con prueba de concepto
Escenarios encadenados más allá de los límites entre capas: desde el acceso inicial hasta el efecto en el mundo físico.
Resultado: Cadenas de ataque con storyboard
Resumen ejecutivo, hallazgos técnicos, medidas y mapeo normativo – tras la corrección, volvemos a comprobar.
Resultado: Informe, informe de retest, paquete de evidencias
La seguridad es lo primero: las pruebas en robots y máquinas con actuadores solo las realizamos con un concepto de seguridad funcional acordado – zona de pruebas definida, parada de emergencia al alcance, velocidades reducidas y autorización de sus responsables de seguridad funcional. Siempre que es posible, probamos primero en simulación o en un gemelo digital.
Un producto con IA necesita la profundidad de un pentest IoT y los métodos de un pentest de LLM – además de una mirada a las consecuencias físicas.
| Área de prueba | Pentest IoT clásico | Pentest de LLM/IA agéntica | Pentesting de productos con IA |
|---|---|---|---|
| Hardware, interfaces de depuración y firmware | cubierto | no cubierto | cubierto |
| Radio y emparejamiento (BLE, Wi-Fi, Matter, Zigbee) | cubierto | no cubierto | cubierto |
| Backend cloud, API y app complementaria | cubierto | parcialmente | cubierto |
| Prompt injection y jailbreaks (texto, voz, imagen) | no cubierto | cubierto | cubierto |
| Extracción de modelos, ejemplos adversarios y envenenamiento | no cubierto | parcialmente | cubierto |
| Consecuencias físicas y límites de seguridad funcional de los actuadores | no cubierto | no cubierto | cubierto |
| Modelo de amenazas según STRIDE × MAESTRO, incl. capa física | parcialmente | parcialmente | cubierto |
| Evidencias para CRA, EN 18031, AI Act y Reglamento de Máquinas | parcialmente | parcialmente | cubierto |
cubierto parcialmente no cubierto
Una selección de vulnerabilidades documentadas y resultados de investigación de los dos últimos años – cada uno con su fuente.
Claves AES codificadas de forma fija en el aprovisionamiento BLE permitían la inyección de comandos con privilegios root en G1, H1, Go2 y B2. Los investigadores demostraron que un robot infectado puede propagarse a otros dentro del alcance de radio. Se asignaron cuatro CVE (CVE-2025-35027, -60017, -60250, -60251).
Lo que probamos a partir de ello: Aprovisionamiento, radio y gestión de claves en cada prueba de robots.
IEEE Spectrum, 09/2025Según Alias Robotics, el robot humanoide G1 envía cada 300 segundos, mediante MQTT, datos de sensores y de estado a servidores externos – sin avisar al operador. Además, la interfaz BLE utiliza una clave AES estática, idéntica en todos los dispositivos.
Lo que probamos a partir de ello: Análisis de flujos de datos y revisión de conexiones ocultas.
arXiv 2509.14139Instrucciones ocultas en invitaciones de calendario llevaron a Gemini a manejar dispositivos del hogar inteligente. Los investigadores calificaron el 73 % de las amenazas mostradas como altas o críticas; Google desplegó contramedidas.
Lo que probamos a partir de ello: Prompt injection indirecta a través de todas las fuentes de datos conectadas.
arXiv 2508.12175Textos optimizados en carteles dentro de la imagen de la cámara secuestraron agentes de visión y lenguaje: 95,5 % de éxito en el seguimiento de objetos con drones en simulación y hasta el 92,5 % en un vehículo robótico real con GPT-4o.
Lo que probamos a partir de ello: El entorno como vector de ataque en el red teaming.
arXiv 2510.00181 (IEEE SaTML 2026)Un pequeño parche de colores en el campo de visión hizo que robots con OpenVLA fallaran en sus tareas – en simulación, en el mejor escenario de ataque, hasta en el 100 % de los casos; en el ensayo físico, en más del 43 %.
Lo que probamos a partir de ello: Pruebas de robustez del modelo en condiciones reales.
ICCV 2025, arXiv 2411.13587El portal para padres del peluche con IA Bondu solo comprobaba si existía una cuenta de Google. Así, los registros de conversaciones, nombres y fechas de nacimiento de niños quedaban a la vista de terceros. El fabricante cerró la brecha de inmediato.
Lo que probamos a partir de ello: Autorización de portales, API y logs.
Malwarebytes, 02/2026Al menos 60 cámaras con IA de Flock Safety exponían en internet streams en directo, archivos y paneles de administración sin autenticación. El fabricante habló de un error de configuración ya corregido.
Lo que probamos a partir de ello: Superficie de ataque externa y autenticación de cada interfaz.
404 Media, 12/2025CVE-2026-8153 en PolyScope 5 de Universal Robots permitía ejecutar comandos del sistema operativo sin autenticación a través del Dashboard Server – según la investigadora que la descubrió (Claroty), con consecuencias que podían alcanzar flotas enteras de cobots, siempre que el Dashboard Server esté activado y accesible.
Lo que probamos a partir de ello: Servicios de red y segmentación de los controladores de robots.
SecurityWeek, 05/2026A partir de la emisión electromagnética, investigadores de la NC State University reconstruyeron los hiperparámetros de redes neuronales en una Google Edge TPU con una precisión del 99,91 % – siempre que se disponga de acceso físico.
Lo que probamos a partir de ello: Protección del modelo como propiedad intelectual.
IACR TCHES 2025La seguridad general de los productos, la Directiva sobre equipos radioeléctricos (RED), el Reglamento de Ciberresiliencia (CRA), la responsabilidad por productos defectuosos, el Reglamento de Máquinas y el Reglamento de Inteligencia Artificial (AI Act) se entrelazan. Las pruebas de seguridad pasan así de ser un elemento de evidencia a un componente obligatorio.
El Reglamento (UE) 2023/988 relativo a la seguridad general de los productos exige incluir en la evaluación de la seguridad las características de ciberseguridad, así como las funciones de aprendizaje y de predicción.
Se aplica el Reglamento Delegado (UE) 2022/30 – la conformidad puede demostrarse, p. ej., mediante EN 18031-1/-2/-3, que solo están publicadas con restricciones. A partir del 11 de diciembre de 2027, el CRA toma el relevo.
Quien interactúe con un sistema de IA – por ejemplo, con un asistente de voz – debe ser informado de ello, salvo que resulte evidente. Para el marcado de contenidos generados por IA (apartado 2), los sistemas ya existentes disponen de un periodo transitorio hasta el 2 de diciembre de 2026.
Las vulnerabilidades explotadas activamente y los incidentes graves deben notificarse a través de la plataforma de notificación de ENISA: alerta temprana en un plazo de 24 horas, notificación en un plazo de 72 horas – también para productos que ya están en el mercado.
Para los productos introducidos en el mercado después del 9 de diciembre de 2026: el software – también la IA – se considera producto y se tienen en cuenta los requisitos de ciberseguridad pertinentes para la seguridad. La falta de actualizaciones de seguridad no exime al fabricante cuando estén bajo su control (arts. 7 y 11 de la Directiva (UE) 2024/2853).
Protección contra la corrupción (anexo III, 1.1.9) y sistemas de mando resistentes a ataques (1.2.1). Las funciones de seguridad con comportamiento de autoaprendizaje basado en ML requieren una evaluación de la conformidad por terceros.
Entre otros, la identificación biométrica remota y el reconocimiento de emociones – relevante para cámaras con IA con reconocimiento facial.
Se aplican todos los requisitos del anexo I – incluidas pruebas de seguridad eficaces y periódicas. Al mismo tiempo, el Reglamento Delegado relativo a la Directiva sobre equipos radioeléctricos deja de estar en vigor.
Para la IA como componente de seguridad, por ejemplo en juguetes, equipos radioeléctricos y productos sanitarios, se aplican las obligaciones de alto riesgo, incluido el art. 15, cuando esté prevista una evaluación de la conformidad por terceros. Para las máquinas, los requisitos de IA llegarán mediante actos delegados del Reglamento de Máquinas, aplicables a más tardar el 2 de agosto de 2028.
Estado: 10 oct. 2026. Fechas del Reglamento de IA según el ómnibus digital sobre IA (Digital Omnibus on AI, Reglamento (UE) 2026/1744), que ha trasladado las máquinas al anexo I, sección B. No constituye asesoramiento jurídico – le apoyamos en el plano técnico con las evidencias.
Situación de riesgo, cadenas de ataque críticas y recomendaciones de actuación en dos páginas – para la dirección y los responsables de producto.
Diagrama de flujo de datos, límites de confianza y registro de amenazas según STRIDE × MAESTRO – como documento vivo para el desarrollo.
Cada hallazgo es reproducible y está valorado según CVSS 4.0 y – en caso de actuadores – según su impacto en la seguridad funcional.
Escenarios de red teaming paso a paso: acceso inicial, escalada, efecto físico.
Correspondencia con OWASP, MITRE ATLAS, ETSI EN 303 645, EN 18031, CRA y AI Act.
Correcciones concretas para hardware, firmware, cloud y modelo – ordenadas por riesgo y esfuerzo.
Tras la corrección, volvemos a comprobar los hallazgos y documentamos su estado.
Informes de prueba y mapeos preparados para la documentación técnica y la evaluación de la conformidad.
El pentesting de productos con IA es una prueba de seguridad para dispositivos con IA integrada – por ejemplo, robots, cámaras con IA, asistentes de voz o Edge AI en máquinas. Se evalúan el hardware, el firmware, la radio, la API cloud, la app, el modelo en el dispositivo y la integración del LLM. La cuestión central es si un atacante puede tomar el control del producto o inducirlo a realizar acciones en el mundo físico.
Una prueba de penetración IoT evalúa hardware, firmware, radio y cloud. En un producto con IA se suman los ataques al modelo y a la integración del LLM – prompt injection, jailbreaks, extracción de modelos, ejemplos adversarios – y la cuestión de qué consecuencias físicas puede tener un ataque a través de actuadores y sensores. Para dispositivos sin función de IA, recomendamos nuestro servicio de pentesting IoT.
Sí. Están documentados, entre otros, accesos root por Bluetooth a robots Unitree (UniPwn, 2025), jailbreaks de robots controlados por LLM con tasas de éxito de hasta el 100 % en ensayos de investigación (RoboPAIR, 2024) y una vulnerabilidad crítica en el software de cobots de Universal Robots (CVE-2026-8153, CVSS 9,8). Los puntos de entrada típicos son las interfaces de radio, los servicios de red, las API cloud y el propio planificador de IA.
Sí, si las salidas del modelo se convierten en comandos sin validación o el modelo tiene permisos demasiado amplios – en la edición 2026 de OWASP, esto corresponde a Improper Output Handling (LLM10) y Excessive Agency (LLM03). Los investigadores han demostrado que comandos de voz, textos en la imagen de la cámara o invitaciones de calendario pueden controlar robots, drones y dispositivos del hogar inteligente. Por eso comprobamos específicamente si entre la planificación por IA y los actuadores actúa una capa de seguridad determinista.
Para la capa de IA, el OWASP Top 10 for LLM Applications 2026, el OWASP Top 10 for Agentic Applications 2026, el OWASP AISVS 1.01, la OWASP AI Testing Guide, la OWASP GenAI Red Teaming Guide y MITRE ATLAS. Para el dispositivo y la radio, la OWASP ISTG, el OWASP ISVS, el OWASP IoT Top 10, la metodología de firmware OWASP FSTM y, para robots, DDS Security con SROS 2. Como normas, ETSI EN 303 645, EN 18031, ETSI EN 304 223 e IEC 62443-4-1/-4-2.
MAESTRO es un framework de Threat Modeling de la Cloud Security Alliance para IA agéntica con siete capas de arquitectura, de Foundation Models a Agent Ecosystem. STRIDE responde a qué tipo de amenaza existe; MAESTRO, a en qué punto de la arquitectura de IA surge. Para productos con sensores y actuadores, añadimos una capa para el mundo físico – Microsoft ya recoge los ejemplos adversarios en el dominio físico como una clase de amenaza propia en su Threat Modeling para sistemas de IA/ML.
El CRA no prescribe ningún procedimiento denominado pentest, pero sí exige en el anexo I, parte II, pruebas y revisiones eficaces y periódicas de la seguridad del producto. Un pentest es la vía habitual para demostrarlo. Las obligaciones de notificación se aplican desde el 11 de septiembre de 2026; todos los demás requisitos, a partir del 11 de diciembre de 2027.
Sí: el anexo III del CRA incluye en la clase I los asistentes virtuales de uso general para el hogar inteligente (n.º 16), los productos para el hogar inteligente con funciones de seguridad, como cámaras de seguridad, vigilabebés y sistemas de alarma (n.º 17), los juguetes conectados con funciones de interacción social o de localización (n.º 18), así como determinados wearables (n.º 19). El Reglamento de Ejecución (UE) 2025/2392 menciona expresamente los altavoces inteligentes con asistente de voz. Para la clase I, la autoevaluación (módulo A) solo es posible si se aplican íntegramente normas armonizadas, especificaciones comunes o un esquema europeo de certificación de la ciberseguridad de nivel «sustancial» como mínimo (art. 32, apartado 2, del CRA) – mientras no se haya publicado ninguna norma en el Diario Oficial, el camino pasa, por lo general, por un organismo notificado.
Depende de la legislación de producto aplicable. Para la IA como componente de seguridad en productos del anexo I, sección A – por ejemplo, juguetes, equipos radioeléctricos o productos sanitarios –, las obligaciones de alto riesgo, incluido el art. 15, se aplican tras el ómnibus digital a partir del 2 de agosto de 2028, cuando esté prevista una evaluación de la conformidad por terceros. El ómnibus ha trasladado las máquinas a la sección B: para la IA en robots y máquinas, los requisitos llegarán mediante actos delegados del Reglamento de Máquinas, que a su vez se aplica a partir del 20 de enero de 2027. Las obligaciones de transparencia del art. 50 se aplican ya desde el 2 de agosto de 2026.
Con un concepto de seguridad funcional acordado: zona de pruebas definida, parada de emergencia al alcance, velocidades reducidas y autorización de los responsables de seguridad funcional del fabricante. Los escenarios críticos los probamos primero en simulación o en el gemelo digital, antes de reproducirlos en el sistema real.
Sí. Comprobamos si los archivos del modelo están sin protección en el dispositivo o en la app, si el proceso de carga y la firma son seguros y cuán robusto es el modelo frente a ejemplos adversarios, datos de sensores manipulados y envenenamiento. Cuando procede, evaluamos también los riesgos de canal lateral en los aceleradores (ISTG-PROC-SIDEC).
Sí. Analizamos el firmware, los servicios y el tráfico de red en busca de conexiones no documentadas, túneles de mantenimiento remoto y funciones ocultas. Ejemplos de la investigación son la telemetría encubierta del Unitree G1 y el túnel de acceso remoto del Unitree Go1 (CVE-2025-2894).
Lo más eficaz es un enfoque grey box o white box: dos o tres dispositivos de prueba, acceso a la app y al entorno de pruebas cloud, documentación de arquitectura y – si es posible – imágenes de firmware y extractos del código fuente. Una prueba black box es posible, pero en el mismo tiempo cubre menos superficie de ataque.
Depende de la clase de producto, el número de interfaces, la profundidad de la prueba y los módulos deseados. Tras una reunión de scoping gratuita, recibirá una oferta a precio fijo. Una prueba focalizada de un único dispositivo, incluido el informe, suele durar pocas semanas.
Como mínimo, antes de cada lanzamiento importante del producto y tras cambios sustanciales en el firmware, el modelo o las funciones cloud. Como los modelos y las técnicas de ataque evolucionan rápidamente, recomendamos además un retest anual – el CRA exige pruebas periódicas durante todo el periodo de soporte.

«En los productos con IA, la pregunta ya no es solo si un atacante logra entrar – sino qué puede conseguir que el dispositivo haga en el mundo real».
Combinamos pentesting de hardware e IoT, red teaming de IA y conocimientos regulatorios sobre el CRA, el Reglamento de IA y el Reglamento de Máquinas – para obtener evidencias de seguridad sólidas antes del lanzamiento al mercado y durante todo el periodo de soporte.